Imagen de personas en su puesto de trabajo / PEXELS
Imagen de personas en su puesto de trabajo / PEXELS

Confirmado: esto es lo que tendrá que pagarte tu empresa si tarda en pagarte la nómina

La legislación española protege al trabajador frente a los retrasos salariales y contempla incluso que la empresa tenga que pagar más dinero si no abona la nómina a tiempo. El problema es que muchas personas desconocen cómo funciona realmente la ley

luna moya

El final de mes llega para todos, pero no siempre con la misma tranquilidad. Mientras algunos trabajadores reciben su nómina puntualmente, otros miran la cuenta bancaria cada mañana esperando un ingreso que no termina de aparecer. Primero son uno o dos días de retraso. Después una semana. Y, cuando se convierte en costumbre, empiezan las dudas: ¿puede hacer esto la empresa?, ¿hay un límite legal?, ¿te tienen que compensar por cobrar tarde?

La respuesta corta es sí. La legislación española protege al trabajador frente a los retrasos salariales y contempla incluso que la empresa tenga que pagar más dinero si no abona la nómina a tiempo. El problema es que muchas personas desconocen cómo funciona realmente la ley y cuándo un retraso deja de ser algo puntual para convertirse en un incumplimiento.

¿Qué dice la ley?

El artículo 29 del Estatuto de los Trabajadores establece que el salario debe pagarse “puntual y documentalmente” en la fecha acordada. Dicho de forma sencilla: la empresa no puede pagar cuando quiera. La nómina debe ingresarse en el momento fijado en el contrato, en el convenio colectivo o en la práctica habitual de la empresa.

En España, lo más frecuente es cobrar el último día del mes o durante los primeros días del siguiente. Por eso, si una empresa lleva años pagando el día 30 y de repente empieza a hacerlo el día 8 o el 10 de cada mes, el trabajador puede reclamar aunque finalmente termine cobrando.

La ley no establece un número exacto de días “permitidos” para retrasarse. No existe una especie de margen legal que autorice a pagar tarde. Lo que analizan los tribunales es si el retraso es puntual o si se ha convertido en algo habitual y perjudicial para el trabajador.

¿Cuándo empieza a ser ilegal?

Aquí es donde mucha gente se confunde. Un retraso aislado de unas horas o un día por un problema bancario no suele tener consecuencias graves. Sin embargo, cuando la empresa empieza a retrasar las nóminas de manera frecuente, la situación cambia.

Por ejemplo, si un trabajador cobra varios meses seguidos con una semana o dos de retraso, los jueces pueden considerar que existe un incumplimiento empresarial. Y cuanto más largos sean esos retrasos —o más tiempo duren— más grave se vuelve la situación.

El Tribunal Supremo ha dejado claro en distintas sentencias que no hace falta llegar al impago total para que exista una infracción. Cobrar tarde de forma continuada también vulnera los derechos del trabajador.

¿La empresa tiene que pagarte más?

Sí, y esta es la parte que más sorprende. El propio Estatuto de los Trabajadores recoge que, cuando hay retrasos en el pago del salario, el empleado puede reclamar un interés por mora del 10% anual sobre la cantidad adeudada.

Traducido al lenguaje cotidiano: si la empresa tarda en pagarte, puede acabar debiéndote más dinero además de la nómina.

Ese interés no aparece automáticamente en la cuenta bancaria. El trabajador debe reclamarlo, normalmente por vía legal o mediante conciliación. Pero el derecho existe y está reconocido en la ley.

Imaginemos un caso sencillo. Una empresa debe 1.500 euros a un trabajador y tarda meses en abonarlos. Además de pagar esos 1.500 euros, podría verse obligada a añadir intereses por el retraso acumulado.

¿Te pueden despedir por reclamar?

Reclamar el salario o denunciar retrasos en la nómina no es motivo válido de despido. El trabajador tiene derecho a exigir el pago puntual de su sueldo y acudir a los tribunales si considera que la empresa está incumpliendo.

De hecho, si la empresa toma represalias por esa reclamación, el despido podría considerarse improcedente o incluso nulo en determinados casos.

Muchas personas no denuncian por miedo a perder el trabajo, pero los expertos laborales recuerdan que cobrar en fecha no es un favor de la empresa: es una obligación legal.

¿Puedes irte de la empresa con indemnización?

Sí. Y este es uno de los puntos más importantes de la legislación laboral española.

Cuando los retrasos son graves o constantes, el trabajador puede solicitar la extinción del contrato por incumplimiento de la empresa. En la práctica, esto significa que puede dejar el empleo y recibir una indemnización similar a la de un despido improcedente.

Es decir, no sería una baja voluntaria normal en la que el trabajador se marcha sin compensación económica. Sería la empresa quien tendría que indemnizar por no haber cumplido con sus obligaciones salariales.

Los tribunales suelen valorar aspectos como cuánto tiempo llevan produciéndose los retrasos, si afectan a la estabilidad económica del trabajador o si los pagos llegan constantemente fuera de plazo.

¿Qué puedes hacer si cobras tarde?

Lo primero suele ser intentar resolverlo con la empresa, especialmente si se trata de un retraso puntual. Sin embargo, cuando la situación se repite, conviene guardar pruebas de los ingresos, consultar el convenio colectivo y buscar asesoramiento laboral.

También es importante actuar dentro de plazo. Las reclamaciones salariales tienen un límite temporal: el trabajador dispone, por norma general, de un año para reclamar las cantidades pendientes desde el momento en que debieron pagarse.

Por eso, muchos abogados recomiendan no normalizar los retrasos ni esperar indefinidamente. Porque aunque acabar cobrando tarde pueda parecer algo habitual en algunas empresas, la ley española deja claro que el salario debe pagarse de forma puntual. Y cuando eso no ocurre, el trabajador tiene derecho a reclamar.