Los controladores aéreos de cuatro aeropuertos canarios —Lanzarote, Fuerteventura, La Palma y El Hierro— siguen al límite. A finales de 2025 el aeródromo herreño tuvo que recortar su horario operativo por la falta de profesionales en la torre, algo que según los datos del sindicato USCA podría ocurrir lo mismo en los otros tres, todos en manos de Saerco.
AENA pretende incrementar las tasas aeroportuarias un 3,8% anual entre 2027 y 2031 —lo que se traduce en una subida de 0,43 euros por pasajero en los siguientes cinco años—, según adelantó el pasado mes de febrero el periódico Expansión. Desde USCA exigen que parte de la recaudación se destine a aumentar la plantilla de controladores aéreos en el Archipiélago.
"Una oferta temeraria"
La clave para entender el asunto está en que todas las torres de control en las Islas, excepto las dos de Tenerife y la de Gran Canaria, están privatizadas. Susana Romero, responsable de comunicación del sindicato, defiende en declaraciones concedidas a Atlántico Hoy que AENA tendría que aprovechar la subida de tasas planeada para pagar más por el servicio.
Todo con el objetivo, afirma, de que no haya “carencias” como las que están experimentando en los cuatro aeródromos canarios con la torre de control privatizada donde, apunta, se ha recortado “el número de trabajadores necesarios para garantizar el servicio”. Pone sobre la mesa que el principal inconveniente está en que Saerco hizo “una oferta temeraria a la baja”.

Poca plantilla
El objetivo de la compañía, sostiene Romero, era quedarse con el servicio y Aena lo aprobó a pesar de que sabía que esa oferta “era imposible de mantener en los mismos márgenes de seguridad que otras empresas”. Asevera que la consecuencia directa es que “Saerco se ha visto en la situación de no tener recursos suficientes para pagar” más salarios.
“Por eso en El Hierro hay días en los que no se ha podido abrir a la hora prevista, porque no había gente suficiente”, señala. “Y no es peor porque la mayor parte de los controladores aéreos, de forma voluntaria, renuncian a vacaciones o permiso para poder garantizar el servicio, pero claro, esto no no es sostenible en el tiempo”, reflexiona Romero.

Inversiones de AENA
Uno de los temas que se han abordado esta semana es la inversión millonaria anunciada por AENA para toda su red de aeropuertos. En el caso de Canarias, invertirá 1.800 millones de euros. La responsable de comunicación de USCA dice que el plan de la empresa pública es “legítimo”, pero le pide que no obvie “la seguridad que hay detrás”.
“Ahí es donde cuesta invertir”, exclama. Subraya que el cambio en las torres de control privatizadas debe llegar en la siguiente licitación y apunta que los controladores no renuncian a que vuelvan a manos públicas. Por otro lado, critica que “AENA pretende seguir engordando su cartera de beneficios para repartir sus dividendos, es un gran negocio”.
En cuanto a las inversiones millonarias anunciadas por AENA, Romero detalla que, en parte, la empresa pública las usa para justificar la próxima subida de tasas y “callar las protestas de las compañías” al respecto.