El mercado laboral de Canarias muestra signos de estabilidad, aunque sin el impulso suficiente para consolidar una mejora más intensa del empleo. Así lo advierte la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, que señala que las dificultades para encontrar personal cualificado siguen limitando el crecimiento de las empresas en el archipiélago.
Según los datos correspondientes al mes de abril, el paro registrado descendió el 0,8% respecto a marzo y un 6% en comparación con el mismo mes de 2025. En términos absolutos, el número de desempleados se redujo en 1.138 personas, con caídas destacadas en la Administración pública y Defensa (-490), el comercio (-248) y el colectivo sin actividad económica previa.
Afiliciaciones
En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social registró un ligero incremento de 296 personas, situando el total en 962.896 afiliados. Este crecimiento, del 0,03% mensual, es el más moderado en un mes de abril desde 2019, aunque en términos interanuales se traduce en 23.919 afiliados más (+2,5%).
Desde la Cámara de Comercio explican que este comportamiento responde a la dinámica habitual de la economía canaria, que tras el final de la Semana Santa entra en una fase de menor actividad turística. A diferencia de lo que ocurre en el conjunto nacional, donde comienzan a intensificarse las contrataciones de cara al verano, en las islas se produce una estabilización del empleo en los meses posteriores.
Retos
Pese a la evolución positiva de algunos indicadores, el mercado laboral continúa enfrentando importantes retos estructurales. Entre ellos, destacan el desajuste entre la oferta y la demanda de empleo, el elevado número de bajas laborales y los problemas de relevo generacional, factores que, según la entidad cameral, están condicionando la actividad empresarial.
En este contexto, se insiste en la necesidad de reorientar las políticas formativas y reforzar la conexión entre el sistema educativo y el tejido productivo, con el objetivo de ajustar mejor los perfiles profesionales a las necesidades reales de las empresas.
Por sexo, el descenso del paro fue equilibrado, con 598 hombres y 540 mujeres menos en situación de desempleo. Por edades, la caída fue más intensa entre los menores de 25 años, con una reducción del 7% (598 personas), mientras que entre los mayores de 25 años el descenso fue del 0,4% (540 personas).