La flota española está pidiendo con desesperación "esfuerzos" para salvar el acuerdo pesquero entre la Unión Europea (UE) y Mauritania porque su caducidad es inminente, no hay consenso para uno nuevo y su fin puede provocar muchas pérdidas de empleo, ya que faltan caladeros alternativos.
El acuerdo con Mauritania es el más importante para la UE en materia pesquera y el protocolo actual expira el 14 de noviembre, pero las negociaciones para su renovación están estancadas y la flota española teme perder un caladero muy valioso, especialmente para los buques de Andalucía, Galicia, Canarias y del País Vasco.
Esfuerzo urgente
Por ello, los representantes de los armadores y de los marineros han pedido a la Comisión Europea (CE) un esfuerzo "urgente" para conseguir una prórroga y un buen acuerdo, en una carta suscrita por la patronal europea Europêche y la federación de sindicatos ETF, a la que ha tenido acceso EFE Agro. En la misiva, han pedido al comisario europeo de Pesca, Costas Kadis, que se implique personalmente para evitar que la flota tenga que abandonar las aguas mauritanas.
Además, aunque se cerrara ahora la negociación entre europeos y mauritanos, los barcos de la UE tendrían que salir del caladero porque en apenas dos meses no sería posible terminar todos los trámites administrativos internos dentro de las instituciones comunitarias para su entrada en vigor. Por ello, según ha declarado a EFE el secretario general de Cepesca, Javier Garat, el sector está pidiendo "al menos la prórroga de un año" para que los barcos no tengan que irse de allí porque la situación es "dura".
Licencias para más de 50 barcos españoles
El acuerdo ofrece cerca de un centenar de licencias para buques de diez países comunitarios; España destaca entre sus beneficiados, con más de 50. A cambio, la UE otorga una compensación al país africano por 60,8 millones de euros y entre los escollos para un nuevo acuerdo destacan las peticiones de Mauritania sobre esa contrapartida económica.
Por categorías, en el caso español, se ven beneficiados los marisqueros (andaluces), los atuneros, los buques dedicados a la merluza negra y los palangreros. Entre ellos, la armadora del buque merlucero gallego "Fuente de Macenlle", María José de Pazo, ha resaltado a EFE que los barcos de esta categoría "no tienen opción B" y que, a su vez, la lonja de Cádiz, tiene el mismo problema porque gran parte de sus descargas proceden de Mauritania y sin acuerdo "tendría que cerrar".
De Pazo ha resaltado que perder un caladero como el mauritano es perder "la identidad", aparte de la consiguiente merma de ingresos y de puestos de trabajo entre la flota y las lonjas afectadas. Además, los merluceros no "tendrían donde ir", porque Marruecos está cerrado y Senegal tiene "tarjeta amarilla" de la UE, ha añadido. Según el responsable de Cepesca, los marisqueros andaluces también tienen difíciles alternativas -solo Guinea Bisáu- y de todos los segmentos de flota solamente los atuneros tendrían más factible desplazarse a otras aguas africanas.
Fuerte competencia
Desde hace meses, fuentes del sector andaluz y gallego han apuntado que la mayor presencia de China y de Rusia en aguas mauritanas ha hecho más difícil compartir el caladero y que precisamente la flota de la UE ofrece "más garantías" de una pesca sostenible.
En el escrito, Europèche y ETF han insistido en que la UE necesitaría un protocolo fuerte para que los operadores sigan viendo rentable acudir a las aguas de Mauritania. También han solicitado "mejores condiciones técnicas" y que las vedas de Mauritania se basen en informes científicos y no "en sorpresas" como ha ocurrido con el actual acuerdo.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.