Una gasolinera 'lowcost' de Gran Canaria. / AH
Una gasolinera 'lowcost' de Gran Canaria. / AH

La gasolina 'low cost' triplica la subida de la convencional en Canarias por el conflicto en Irán

El 'efecto cohete' avanza a dos velocidades en las Islas: las gasolineras 'low cost' disparan sus tarifas frente al 4,7% de las estaciones convencionales, encareciendo un crudo que ya estaba en los tanques antes de la crisis en el Estrecho de Ormuz

Alberto Ley

La inestabilidad geopolítica desatada en Oriente Medio ha provocado una reacción en cadena inmediata en las estaciones de servicio de Canarias. Aunque el combustible que actualmente se dispensa en los surtidores de las Islas fue adquirido y almacenado antes de que estallara la crisis en Irán el pasado sábado, los precios han experimentado un alza fulminante.

Este encarecimiento generalizado refleja cómo el sector repercute de forma instantánea el miedo global sobre el bolsillo del consumidor local, aplicando tarifas de guerra a un producto que no ha sufrido los actuales sobrecostes logísticos.

Un impacto preventivo injustificado

La justificación principal del sector para esta escalada es la amenaza de bloqueo en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que transita aproximadamente el 20% del crudo mundial. Sin embargo, la dependencia energética nacional de esta ruta es notablemente inferior. Según las estimaciones del Gobierno de España correspondientes a este mes de marzo, apenas el 5% del petróleo que llega al país atraviesa este punto de Oriente Medio.

Esta disparidad evidencia que el alza responde a la cotización a futuro del barril de Brent y a la aplicación estricta del coste de reposición: las gasolineras inflan el precio hoy para asegurarse el margen de la compra de mañana, trasladando el pánico de los mercados directamente al conductor, más que respondiendo a un problema real de desabastecimiento para el Archipiélago.

Las 'Low cost' lideran el alza

Los datos del Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) revelan que esta fiebre alcista, conocida en economía como el "efecto cohete" —subir los precios a gran velocidad ante cualquier crisis internacional para bajarlos luego muy lentamente—, no ha afectado por igual a todas las operadoras.

Según la gráfica oficial, la media general de la Gasolina 95 en Canarias —que incluye a las grandes marcas convencionales— pasó de 1,18 euros el 28 de febrero a rozar los 1,236 euros el 5 de marzo. Esto se traduce en un incremento sostenido de unos 5,6 céntimos, es decir, una subida cercana al 4,7%.

Sin embargo, el comportamiento en las estaciones low cost ha sido radicalmente distinto. Al operar con márgenes más ajustados, estas gasolineras han trasladado el encarecimiento internacional de forma mucho más drástica. El caso más extremo se registra en el Gasóleo A de municipios como Telde, que saltó de los 0,994 euros a los 1,129 euros (un 13,5% de incremento) en solo seis días.

En el caso de la Gasolina 95, las opciones más económicas pasaron de 0,935 euros a 1,015 euros, escalando más de un 8,5%. Este movimiento fulminante ha penalizado precisamente al perfil de usuario que busca el máximo ahorro, recortando de golpe su ventaja competitiva frente a las petroleras tradicionales.

Precio medio de la gasolina 95 en Canarias. MITECO
Precio medio de la gasolina 95 en Canarias. MITECO

Efecto en la economía local

Para el tejido empresarial canario, esta dinámica representa un desafío inmediato. El encarecimiento del transporte terrestre, motivado por unas tarifas de carburante infladas de forma preventiva, encarece directamente la cadena de distribución. Las patronales observan con preocupación cómo esta subida repentina puede mermar la competitividad de las empresas locales e impactar en el precio final de la cesta de la compra, a pesar de que la importación nacional se abastece principalmente de mercados ajenos al conflicto iraní.

Mientras la diplomacia internacional intenta contener la tensión en Irán, el escenario a corto plazo para los conductores sigue marcado por la volatilidad. La rapidez con la que las operadoras han actualizado sus márgenes demuestra la fragilidad del sistema frente a factores externos. De este modo, se está penalizando al usuario con incrementos drásticos por un crudo que, en su inmensa mayoría, ya descansaba en los tanques logísticos de Canarias en tiempos de paz.