Tras encontrar a 3.000 metros de profundidad en Tenerife indicios de la existencia de un recurso geotérmico, la petición de establecer una tarifa que haga rentable la millonaria inversión que se desarrolla en Vilaflor de Chasna se ha vuelto más acuciante. Para una energía que requiere una elevada inversión inicial, la retribución podría rondar los 250 euros por megavatio hora (€/MWh). Es un precio elevado si se compara con otras fuentes renovables, pero sus defensores sostienen que su producción continua y la soberanía energética que aportaría a la isla permitirían abaratar el sistema a largo plazo.
El consorcio público-privado Energía Geotérmica de Tenerife presentó el miércoles los resultados del primer sondeo de esta profundidad llevado a cabo en España. La detección de permeabilidad y fluidos geotérmicos ha generado un gran optimismo, aunque de momento prima la cautela. El pozo deberá permanecer en reposo y bajo observación durante aproximadamente dos meses para comprobar si el recurso puede utilizarse de manera estable para generar electricidad.
Establecer una tarifa
Durante la presentación no solo hubo optimismo, sino también una petición dirigida al Ministerio para la Transición Ecológica: establecer una tarifa para la venta de la electricidad que permita determinar si todo el esfuerzo inversor resultará rentable. “No tenemos ninguna seguridad y eso es difícil de explicar a los inversores”, señaló el consejero delegado de Reykjavík Geothermal, Magnús Ásbjörnsson.
La empresa islandesa aporta la experiencia técnica al consorcio, del que también forman parte el Cabildo de Tenerife y DISA. El proyecto ha recibido importantes ayudas del Gobierno de España para financiar la perforación, pero se trata de una tecnología nueva en el país y todavía no existen economías de escala que permitan abaratar su explotación. De ahí la urgencia por conocer a qué precio se pagaría la energía producida por una futura central.
Una retribución elevada al comienzo
Ásbjörnsson explica que los países que comienzan a desarrollar esta tecnología suelen establecer inicialmente tarifas elevadas. Estas pueden ser superiores al precio de la electricidad solar, pero inferiores al coste de la generación con gasóleo que pretenden sustituir. Conforme aumenta el número de proyectos, se acumula experiencia y aparecen economías de escala, la retribución puede reducirse.
“Al principio sería más caro, pero con el tiempo pasará a ser más económico”, resumió el directivo. Como referencia, situó alrededor de los 250 euros por megavatio hora los mecanismos utilizados en países como Alemania, Portugal o Suiza.
Las referencias europeas
En Alemania, la legislación sobre energías renovables estableció para la electricidad geotérmica un valor inicial de 25,20 céntimos por kilovatio hora, equivalente a 252 euros por megavatio hora. Este valor está sujeto a reducciones anuales para las nuevas instalaciones.
Italia, por su parte, ha utilizado referencias diferentes según la tecnología: alrededor de 100 euros por megavatio hora para determinados proyectos geotérmicos convencionales con innovaciones y hasta 200 euros por megavatio hora para instalaciones de emisiones nulas. Se trata de valores de referencia previos a las rebajas que ofrecen los promotores en los procedimientos competitivos.
Los precios en Canarias
Una posible tarifa de 250 euros por megavatio hora podría parecer elevada si se compara únicamente con la energía solar o eólica. Sin embargo, la comparación relevante para Canarias sería el coste de la generación térmica que la geotermia pudiera desplazar.
Según los datos publicados en el Anuario Energético de Canarias, la media simple de los costes mensuales de generación eléctrica del Archipiélago se situó en 2024 en aproximadamente 211 euros por megavatio hora. Esta cifra representa el coste medio de todo el sistema y no únicamente el de las centrales alimentadas con productos petrolíferos, cuyo coste puede variar según el combustible, el funcionamiento de cada grupo y las necesidades de respaldo.

Una energía renovable y constante
La geotermia presenta una diferencia importante frente a otras fuentes renovables: si el recurso reúne las condiciones necesarias, puede producir electricidad de forma continua y programable. No depende de que haya sol o viento y podría reducir el consumo de combustibles importados, además de aportar estabilidad a un sistema eléctrico aislado.
Por este motivo, el análisis económico no debería limitarse al precio de cada megavatio hora. También tendría que considerar el combustible que dejaría de consumirse, la capacidad estable que aportaría al sistema y la reducción de las emisiones y de la dependencia energética exterior.
El Gobierno promete estudiar el marco regulatorio
El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, confirmó el compromiso del Gobierno de España con el desarrollo de las energías renovables en Canarias, aunque evitó anticipar una cifra o un modelo concreto de retribución. “El primer paso era identificar si hay suficiente potencial bajo tierra”, señaló. Los resultados que se obtengan durante los próximos meses serán determinantes para decidir si puede avanzarse hacia la explotación energética del recurso.
“Si hay recurso, lógicamente el siguiente paso será analizar cómo aprovecharlo, y eso significa el marco regulatorio y todo el marco normativo que pueda acompañarlo”, añadió Groizard.
Más de 100 millones para buscar el recurso
El Gobierno de España ha destinado más de 100 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación a la exploración geotérmica profunda en Canarias. La asignación anunciada inicialmente por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía alcanzó los 106,2 millones de euros para proyectos en Tenerife, La Palma y Gran Canaria.
El proyecto de Vilaflor cuenta concretamente con 14,5 millones de euros de financiación del IDAE. Las ayudas permiten cubrir una parte importante de la fase de exploración, cuando el riesgo de invertir sin encontrar un recurso comercial es mayor.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.