El Gobierno de Canarias vuelve a poner sobre la mesa la construcción de nuevas pistas en los aeropuertos de Gran Canaria y Tenerife Sur. El borrador de la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de Canarias (EMSICAN), sometido desde este jueves a evaluación ambiental e información pública, recoge esa idea, además de crear otras pistas más cortas para vuelos interinsulares.
La propuesta recupera un debate que lleva más de dos décadas abierto y que ha acumulado numerosos rechazos. Aena ha defendido durante años que las nuevas pistas no son necesarias a corto plazo, hasta el punto de que este mismo febrero volvió a rechazar una segunda pista en Tenerife Sur.
Dos nuevas pistas
En el documento elaborado por el Ejecutivo, más allá de aprovechar al máximo las pistas actuales, se propone estudiar una nueva pista en Tenerife Sur y otra en Gran Canaria para la movilidad exterior, es decir, para afrontar el crecimiento de los vuelos con la Península y otros países.
El borrador reconoce que su ejecución exigiría estudios de viabilidad técnica y ambiental y, en el caso de Tenerife, coordinación con Aena para incorporar la infraestructura a la planificación aeroportuaria estatal.
En Gran Canaria, la estrategia señala que ya existen estudios previos para una pista situada al noroeste de las actuales y con más de tres kilómetros de longitud; mientras que en Tenerife Sur recupera esos mismos estudios para una segunda pista al norte del recinto aeruportuario, con la misma longitud que la actual.
Solo para vuelos interinsulares
Además de esta dos nuevas pistas, EMSICAN propone otras pistas de unos 1.500 metros en estos dos aeropuertos reservadas para vuelos interinsulares, con el objetivo de liberar la capacidad en las pistas principales.
El borrador pone un foco especial en Gran Canaria, donde el 42,2% de las operaciones aeroportuarias corresponde a conexiones entre islas. En el caso de Tenerife Sur, ocurre justo lo contrario. Apenas el 8,4% de los vuelos son interinsulares, ya que Tenerife Norte soporta gran parte de este tráfico.
La estrategia plantea que una pista específica en el sur permitiría reservar franjas para vuelos regionales y facilitar nuevas conexiones directas con La Palma, La Gomera o El Hierro.
Una propuesta desde 2001
La historia de una nueva pista en Gran Canaria se remonta al Plan Director del Aeropuerto aprobado en 2001. El documento contemplaba construir una pista paralela 1.100 metros al norte de las existentes. En su momento partía de unas previsiones de crecimiento que llevaban al Estado a considerar que la capacidad disponible acabaría siendo insuficiente.
No obstante, aquella tercera pista provocó un largo conflicto por las afecciones sobre núcleos próximos, en especial Ojos de Garza, y llegó a generar procedimientos de expropiación y planes de realojo. El Ayuntamiento de Telde terminó cambiando de posición y en diciembre de 2022 aprobó por unanimidad pedir que se eliminara del Plan y el Cabildo insular se sumó en apoyo.
Más de 20 años de rechazos
En Tenerife Sur la historia es similar. Su Plan Director de 2002 ya reservaba espacio para ampliar el campo de vuelos y contemplaba una pista paralela situada a 1.350 metros al norte de la actual y otra 380 metros al sur. La elección dependería de cómo evolucionara la demanda y de los estudios técnicos que debían determinar cuándo podía alcanzarse la saturación.
Más de veinte años después ninguna se ha construido. Y este mismo febrero, durante la presentación de las inversiones de Aena para Canarias, su vicepresidente ejecutivo, Javier Marín, descartó una segunda pista en Tenerife Sur y sostuvo que el aeropuerto “tiene todavía mucha capacidad por delante”. Como ejemplo, Aena apuntó a otros aeropuertos internacionales capaces de manejar muchos más viajeros con una sola pista.
Más pasajeros que antes de pandemia
Lo que sí ha cambiado desde algunos de esos debates es el volumen de viajeros. El Aeropuerto de Gran Canaria pasó de 13,26 millones de pasajeros en 2019 a 15,83 millones en 2025, un crecimiento de alrededor del 19%. Tenerife Sur pasó en ese mismo periodo de 11,17 a 13,97 millones, cerca de un 25% más.
EMSICAN va más allá en sus previsiones. Su modelo proyecta para 2050 25,86 millones de pasajeros en Gran Canaria y 23,96 millones en Tenerife Sur. El propio documento reconoce, no obstante, que la capacidad aeroportuaria depende también de cómo se distribuyan las operaciones a lo largo del día y cita aeropuertos con una única pista capaces de manejar volúmenes muy elevados, como ya hizo Aena.
Las apuestas de Aena
Por el momento, la planificación estatal va por otro camino. El DORA 2027-2031, aprobado este mes de septiembre, contempla 336,3 millones de euros para el Aeropuerto de Gran Canaria, destinados entre otras actuaciones a renovar una de sus pistas, ampliar la plataforma hacia el norte y preparar un nuevo diseño funcional que estudiará las necesidades futuras. No incluye la construcción de una tercera pista durante ese periodo.
En Tenerife Sur, Aena prevé 553,6 millones de euros para una remodelación integral y ampliación del área terminal, además de actuaciones en la pista existente y mejoras para la futura intermodalidad. Tampoco figura una segunda pista entre las actuaciones programadas para 2027-2031.
Un debate que vuelve
EMSICAN reabre así un debate con más de dos décadas de historia. El Gobierno canario vuelve a plantear nuevas pistas en Gran Canaria y Tenerife Sur, esta vez incluyendo otras más cortas para vuelos entre islas, mientras Aena sigue apostando por aprovechar y ampliar las infraestructuras actuales.
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