Imagen de uno de los puntos que se estudian para la construcción de la central hidroeléctrica de Tenerife / EFE
Imagen de uno de los puntos que se estudian para la construcción de la central hidroeléctrica de Tenerife / EFE

El Gobierno central inicia los trámites para construir la futura central hidroeléctrica en Güimar

La infraestructura, valorada en más de 1.000 millones, garantizará la energía a Tenerife y La Gomera, con 200 MW de potencia y una vida útil superior a 75 años

A. Martínez

El Ministerio para la Transición Ecológica ha iniciado los trámites para construir en Güímar una central hidroeléctrica de bombeo, un proyecto estratégico que movilizará más de 1.000 millones de euros. Se espera que las obras puedan comenzar en 2027.

La instalación, que dará servicio al sistema eléctrico de Tenerife y La Gomera, busca facilitar un mayor uso de energías renovables y reducir la dependencia de la generación térmica. Según explicó la vicepresidenta y ministra Sara Aagesen, el objetivo es rebajar emisiones, abaratar costes y ganar seguridad en el suministro, siguiendo el modelo del Salto de Chira en Gran Canaria.

Tramitación en marcha

El MITECO ya ha iniciado la tramitación tras recibir la documentación técnica del Operador del Sistema que justifica la construcción de la central. Ahora ha solicitado los correspondientes informes a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y al Gobierno de Canarias.

Una vez se recaben esos análisis, el proyecto será elevado al Consejo de Ministros. Además, la ubicación elegida se someterá a los procedimientos de información y participación pública, e incluirá un proceso de restauración ambiental del entorno.

Cubrir un tercio de la demanda diaria

La futura central de Güímar contará con 200 megavatios (MW) de potencia de turbinación y 220 MW de bombeo, lo que permitirá almacenar hasta 3.200 megavatios hora (MWh). 

Esta capacidad sería suficiente para cubrir aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica diaria de Tenerife, lo que supone un salto cualitativo en la estabilidad y gestión del sistema energético insular, según ha informado el Gobierno central en un comunicado.

Uno de los huecos en el terreno que dejó el caso Áridos. GOOGLE MAPS
Uno de los huecos en el terreno que dejó el caso Áridos. GOOGLE MAPS

Ahorro de 200 millones al año

Con una vida útil estimada superior a los 75 años, se espera que la central esté plenamente operativa en un plazo de 10 a 12 años, habitual en infraestructuras de esta envergadura.

La inversión cercana a los 1.000 millones de euros podría amortizarse en pocos años, ya que el Ministerio prevé un ahorro de unos 200 millones de euros anuales, gracias al incremento de la generación renovable y la reducción de los arranques y paradas de centrales térmicas convencionales.

Un modelo energético 100% renovable

Desde 2018, la generación renovable en Canarias se ha duplicado, pasando de cubrir el 10,5% de la demanda eléctrica al 20,7% en 2025. Con el bombeo de Güímar, el objetivo es dar un nuevo impulso a esa transición.

"Se podrá recuperar un espacio degradado (unas antiguas canteras de áridos) y tener un salto de agua semejante al de Gorona del Viento (en servicio desde 2014) o Chira-Soria (en construcción en la actualidad) con más de 200 megavatios", ha señalado el ministro Ángel Víctor Torres. 

El proyecto se perfila como una pieza estratégica para la descarbonización del sistema energético canario, acercando al archipiélago a un modelo más sostenible, con menor dependencia de combustibles fósiles y mayor estabilidad en el suministro eléctrico.