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Imagen de una persona realizando reformas en su casa / CANVA

El Gobierno te paga hasta 3.000 euros si reformas tu casa en Canarias: así puedes pedir la ayuda

El Gobierno prorroga las ayudas para reformar tu vivienda en Canarias con hasta 3.000 euros en subvenciones y deducciones fiscales. Consulta requisitos, plazos y cómo solicitarlas

Reducir la factura de la luz y mejorar el aislamiento del hogar se ha convertido en una prioridad para muchas familias canarias. En un contexto de transición ecológica y de exigencias europeas cada vez más estrictas, el Gobierno ha activado un nuevo impulso para facilitar que los propietarios adapten sus viviendas a estándares más sostenibles.

La medida, ya recogida en el Boletín Oficial del Estado (BOE), permite acceder a ayudas directas y deducciones fiscales para quienes realicen obras destinadas a mejorar la eficiencia energética de su vivienda habitual. El objetivo es acelerar la modernización del parque residencial en línea con los compromisos climáticos de la Unión Europea.

Plan estatal vigente

El Ejecutivo ha confirmado la prórroga de las deducciones fiscales por eficiencia energética, al tiempo que continúa activo el programa de ayudas directas financiado con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

En términos prácticos, los propietarios pueden recuperar hasta 3.000 euros si acometen reformas que reduzcan el consumo energético de su vivienda. Esta cuantía se obtiene mediante una subvención que cubre hasta el 40% del coste de la actuación, siempre que la obra tenga un importe mínimo de 1.000 euros.

Qué obras cuentan

No todas las reformas permiten acceder a la ayuda. El programa contempla actuaciones que supongan una mejora clara en el comportamiento energético del inmueble. Entre las más habituales se encuentran la sustitución de ventanas por modelos con mayor aislamiento térmico, la mejora del aislamiento en fachadas y cubiertas o la instalación de placas solares.

También se incluyen intervenciones que reduzcan el consumo global de energía, ya sea mediante sistemas más eficientes de climatización o mejoras en la envolvente del edificio. La vivienda debe ser habitual para poder beneficiarse del programa.

Requisitos energéticos

Para optar al importe máximo, la normativa exige que la reforma cumpla al menos uno de estos objetivos: reducir en un 30% el consumo de energía primaria no renovable o alcanzar una calificación energética A o B tras la intervención.

En algunos casos, el programa también establece que debe acreditarse una disminución de al menos un 7% en la demanda de calefacción y refrigeración. La clave está en demostrar de manera oficial que la vivienda consume menos energía después de la obra.

Imagen de una persona realizando un estudio para mejorar la eficiencia energética de una vivienda / CANVA

Certificados obligatorios

Uno de los aspectos determinantes para no perder la ayuda es la documentación técnica. El BOE establece que es imprescindible contar con un certificado energético previo a la reforma y otro posterior, ambos elaborados con el mismo programa oficial y firmados por un técnico competente.

Sin esta comparativa acreditada, no se puede justificar la mejora energética exigida, lo que supone la pérdida automática del derecho a la subvención o a la deducción fiscal, incluso aunque la obra se haya ejecutado correctamente.

Cómo deben pagarse

La forma de pago también es fundamental. Para que la Agencia Tributaria admita la deducción en el IRPF, todos los abonos deben realizarse mediante transferencia bancaria o tarjeta, siempre a nombre de la empresa o profesional que ejecuta la obra.

El pago en efectivo invalida el acceso a la deducción fiscal. Además, las ayudas directas son compatibles con otras subvenciones públicas, siempre que no se financie el mismo gasto por duplicado ni se supere el coste total de la reforma.

Fechas clave

Para aplicar la deducción fiscal en la declaración de la renta, las obras deben estar finalizadas antes del 31 de diciembre del ejercicio correspondiente. En el caso de las ayudas directas, las actuaciones deberán concluir antes del 30 de junio de 2026.

Una vez terminada la obra, la justificación técnica debe presentarse en un máximo de tres meses. Las comunidades autónomas gestionan estas convocatorias por orden de solicitud, por lo que presentar la documentación cuanto antes resulta esencial para no quedarse fuera.