El Puerto de Las Palmas se prepara para recibir una visita de proporciones épicas el próximo 23 de octubre. El 'Dsv Balder', un buque grúa semisumergible que está entre los mayores del mundo, hará una escala técnica en la capital grancanaria.
El barco pasará sólo un día en el puerto, el tiempo mínimo para repostar 2000 toneladas de combustible y hacer un cambio de tripulación de 200 efectivos, pero su estancia en el extremo sur del muelle Reina Sofía seguro que atraerá la atención de curiosos, expertos del sector marítimo y periodistas. Pertenece a la empresa holandesa Heerema Marine Contractors y está consignado por Canarship, que le suministrará víveres además del combustible y el cambio de tripulantes.
Un histórico
Construido en Japón en 1978, el 'DSV Balder' fue uno de los primeros buques grúa semisumergibles del mundo. Con una eslora de 154 metros y una manga de 100 metros, el buque ha sido clave en numerosos proyectos de construcción en alta mar a lo largo de su historia. Su peso en rosca es de 49.631 toneladas y está equipado con dos grúas con capacidades de elevación de 3.600 y 2.700 toneladas.
El barco navega con bandera de Panamá y ha sido objeto de varias mejoras a lo largo de los años para mantener su vanguardia tecnológica.
En 2001 fue readaptado para la construcción en aguas profundas y se le instaló una torre J-Lay, que le permite colocar tuberías a profundidades de hasta 3.000 metros.
También dispone de un sistema de posicionamiento dinámico (DP3) para mantener su posición con gran precisión sin necesidad de anclas, así como una de las guindolas (andamio colgante) de despliegue de línea de amarre más grandes del mundo.
Del Mediterráneo a América
Para su propulsión y maniobra, el 'DSV Balder' cuenta con siete propulsores azimutales de 3.500 kW y dos hélices, lo que demuestra su capacidad de adaptación y potencia.
Con alojamiento para 350 tripulantes, el buque es una base flotante para operaciones complejas y vitales en el sector energético y de infraestructuras marinas. Viene del Mediterráneo para reponer fuerzas en Las Palmas y continuar hacia América para afrontar su nuevo trabajo.
El armador Heerema Marine Contractors vuelve a confiar en Canarship y Las Palmas para atender a uno de los pesos pesados de su flota, tras descartar el Puerto de Santa Cruz de Tenerife por las trabas puestas para realizar el atraque.
La multinacional holandesa es propietaria también del 'Sleipnir', otro habitual de la industria offshore, que suele recalar en los puertos canarios. Es más moderno que el 'Balder', fue construido en Singapur en 2019, y tiene una eslora de 220 metros y 102 de manga. Su característica más destacada son sus dos grúas gemelas, cada una con una capacidad de elevación de 10.000 toneladas, lo que le permite mover y construir infraestructuras de gran envergadura en alta mar, como plataformas petrolíferas y parques eólicos marinos.
