La sucesión de conflictos internacionales ha vuelto a encender las alarmas del sector comercial en Canarias, que mira con recelo la guerra en Irán y sus efectos sobre el precio de los combustibles y la cesta de la compra.
Desde la Federación de Desarrollo Empresarial y Comercial de Canarias (Fedeco)recuerdan que “todo lo que sea posible incertidumbre” -ya sean guerras, crisis o cualquier evento que distorsione la economía- se traduce de forma casi automática en caída del consumo en las Islas.
Efectos de la incertidumbre
El presidente de la Patronal del comercio, Antonio Luis González, en declaraciones a Atlántico Hoy, explica que el comercio es “uno de los principales termómetros” de la situación económica y que, cuando aumenta el miedo, los hogares cambian sus prioridades: se retrae el gasto en productos que no son de primera necesidad y se refuerza el ahorro o el acopio de bienes básicos.
Enfatiza en señalar que la reacción es fulminante. “La caída es muy rápida, mientras que la recuperación es muy lenta”, resume.
Especulación
A esta dinámica se suma, en el contexto actual, la escalada de los combustibles, que ya se está notando en Canarias pese a que, por ley, en la Unión Europea se garantiza un suministro mínimo de 90 días.
La gasolina que se consumirá en los próximos tres meses “tendría que estar ya en destino”, apunta González, lo que lleva al sector a mirar de frente a la especulación intermediaria más que a un encarecimiento real en origen. “El escenario, por tanto, no es solo de encarecimiento, sino de desconfianza”, subraya.
Crisis encadenadas
El responsable de Fedeco explica que, en cuanto se anuncian subidas de combustible ligadas a conflictos como el de Irán, muchas familias en Canarias recortan en ocio, moda o equipamiento del hogar, para blindar su presupuesto en alimentación y suministros básicos. Ese giro en los hábitos de consumo presiona la cuentas de los pequeños y medianos negocios, que ya vienen debilitados por crisis anteriores.
“Antes, de guerra a guerra o de crisis a crisis, pasaban ciclos económicos importantes y ahora, desgraciadamente, parece que unas se solapan con otras y estamos en permanente situación de crisis, con lo que la economía tiene que responder a esa capacidad de adaptación de manera inmediata”, destaca.
Propuestas para "amortiguar el golpe"
Las patronales han puesto sobre la mesa distintas propuestas para "amortiguar el golpe", centradas en combustibles, transporte, alimentación y comercio.
Entre ellas, el sector plantea aplicar la denominada excepción ibérica en el ámbito energético, apostar por ahorros fiscales más que por bonificaciones complejas de gestionar y avanzar hacia descuentos directos en el precio, aunque supongan menor recaudación para las arcas públicas.
Reflejo inmediato
La Federación comercial insiste además en la necesidad de activar con antelación mecanismos de apoyo específicos a los sectores más golpeados, en función de cómo evolucione el conflicto y la escalada de precios.
Mientras tanto, el mensaje es claro: cada nuevo episodio de inestabilidad internacional tiene un reflejo casi inmediato en las cajas registradoras del comercio canario, que vuelve a enfrentarse a un escenario de retracción del consumo y de incertidumbre sobre cuánto durará esta vez la recuperación.
