El monopolio de DISA impide abaratar precios en las gasolineras de las Islas Verdes

La opción "menos mala," según los expertos, para paliar la situación que sufren El Hierro, La Gomera y La Palma es dar ayudas específicas por renta o por sector económico

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Una mujer reposta combustible en una gasolinera. Las islas verdes sufren un monopolio que impide abaratar los precios/ Europa Press  descuento
Una mujer reposta combustible en una gasolinera. Las islas verdes sufren un monopolio que impide abaratar los precios/ Europa Press descuento

Esta semana Casimiro Curbelo, presidente de La Gomera, anunció que trabajará junto con La Palma y El Hierro en una iniciativa legislativa para que, de forma extraordinaria, se reduzca el coste del combustible en esas islas. Un anuncio que pone encima de la mesa la intención, pero no la propuesta concreta. En una línea similar, el vicepresidente de Canarias Román Rodríguez ha reivindicado a lo largo de los últimos meses en numerosas ocasiones que "solo intervenir el mercado" permitiría abaratar el precio de los combustibles en La Palma, La Gomera y El Hierro.

 

No obstente, existen pocas herramientas viables que permitan reducir los precios de la gasolina en las Islas Verdes. Así lo analiza Juan Luis Jiménez, doctor en Economía por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y experto en Economía Aplicada. Jiménez es, junto con el doctor Jordi Perdiguero de la Universidad Autónoma de Barcelona, uno de los dos integrantes del equipo que, en febrero de 2021, presentó al Parlamento de Canarias un estudio sobre el precio de la gasolina en las islas.

Atlántico Hoy se ha puesto en contacto con Juan Luís Jiménez y Jordi Perdiguero para analizar todas las herramientas de las que dispone Canarias para bajar el precio de la gasolina. Jiménez explica a este medio que intervenir el mercado es una opción que, tal y como está ahora en las Islas Verdes, queda descartada. "En La Palma, en La Gomera y, sobre todo, en El Hierro hay un monopolio de DISA. No sé exactamente cuanto costaría intervenir el mercado para vender más barato y, obviamente, pagar el sobrecoste a DISA, pero probablemente nos llevaría estar generándole beneficios a DISA, como ya está sucediendo", apunta el doctor, que destaca que habla de esta empresa petrolera por ser la monopolista en el mercado, algo que, apunta, ocurriría con cualquier empresa en su posición.

Por otra parte, el subsidio del trasporte de carburantes a las islas menores tampoco es una opción. "Esto lo único que va a hacer es que la empresa se quede con el subsidio y este no necesariamente tiene por qué llegar a los consumidores", cuenta Jiménez. "Además, modificar los impuestos tampoco parece ser el mejor mecanismo", continúa el doctor, añadiendo que "cuando hubo que modificar impuestos especiales, esos cabildos no los aumentaron y, aun así, los precios siguieron por encima del resto de islas. Estaríamos dejando de ingresar dinero simplemente para engrosar los beneficios de las empresas que operan en el mercado".

El monopolio de DISA, detrás de los altos precios

La razón por la que el precio de los carburantes es tan alto en las Islas Verdes está clara. Jiménez explica a Atlántico Hoy que la razón de que esto ocurra en las islas menores de la provincia tinerfeña y no en Las Palmas es por la acentuada falta de competencia en estas islas.

"Si nos vamos 15 o 20 años atrás, DISA tenía una cuota de mercado importante en Canarias que, con el paso del tiempo, ha ido disminuyendo paulatinamente, sobre todo en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Esto es porque han aparecido empresas independientes que le han ido restando cuota. ¿Dónde ha quedado, en el panorama de Canarias, DISA mejor posicionada? En La Palma y, sobre todo, en La Gomera y en El Hierro", explica Juan Luís Jiménez. "En estas islas, el nivel de competencia es mucho menor que en el resto, no sólo en estaciones de servicio, sino también en almacenamiento", añade.

Ampliar la oferta baja los precios

Se ha observado que, cuando se produce un "cambio de bandera" en alguna de las estaciones de servicio de estas islas, el precio disminuye levemente y este cambio podría ser la razón. Así lo cuenta Jordi Perdiguero a Atlántico Hoy, que está tutorizando una investigación en la UAB en la que se ha podido comprobar que la gasolina cayó entre tres y cuatro céntimos después de que dos estaciones de servicio de DISA en La Gomera pasasen a pertenecer a Océano en 2020.

"Antes del 'cambio de bandera', DISA ponía precios simétricos en La Gomera y en El Hierro. Parece que, durante unas semanas, DISA sí habría bajado el precio de sus estaciones en La Gomera respecto a las de El Hierro, justo después de que Océano -otra empresa del sector- adquiriese dos de sus gasolineras. No obstante, el estudio no está terminado. Algún efecto ha tenido el 'cambio de bandera', aunque hay que ver más factores para ofrecer conclusiones firmes", apunta Perdiguero.

Introducir nueva competencia

La competencia tiene que subir para que los precios bajen, pero tanto Jiménez como Perdiguero descartan la creación de una empresa pública de combustible que se introduzca en el mercado. Jordi Perdiguero explica que Cataluña ya intentó en su momento poner en marcha una empresa de estas características y fracasó: "Convergència i Unió creó Petrocat y quebró. Si no tienes refinerías y no estás integrado verticalmente, es muy dificil mantenerte en este mercado", explica.

Es por ello que Cataluña tuvo que vender la mayoría de las acciones a Cepsa y Repsol, que se llevaron un 45% de la empresa cada una, aunque luego Repsol compró a Cepsa su participación. "Se le dieron a Repsol unas estaciones de servicio que se habían creado con dinero público y Repsol es la empresa dominante en el mercado, así que se le dio más madera a una empresa dominante", dice Juan Luis Jiménez.

Sin embargo, Jordi Perdiguero no piensa que aumentar la cuota de Repsol repercutiese entonces en un alza de precios: "Los precios de Petrocat ya eran altos. Para crear una empresa pública tienes que invertir mucho para acabar teniendo muy pocas estaciones que compiten con los grandes, además de que las empresas públicas tienen más problemas para minimizar gastos. Es mucho más fácil introducir nueva competencia", comenta el economista, que explica que, una vez, la Xunta de Galicia le contactó para pedirle asesoramiento sobre la creación de una empresa pública de combustibles y se lo desaconsejó.

Ayudas específicas, lo "menos malo"

La única opción que aconseja Juan Luís Jimémez por ser la "menos mala" es subvencionar al consumidor al pagar, pero subraya con insistencia que solo recomienda ayudar a determinados grupos de población según su renta o el sector al que pertenecen. "Lo de los 20 céntimos por litro que existe a nivel nacional es una mala idea porque la evidencia empírica nos dice que las petroleras van a beneficiarse de esa situación para mantener los precios altos. Solo quedan ayudas específicas a determinados consumidores, no a todo el mundo", dice el doctor.

"¿Por qué debemos utilizar los 20 céntimos para pagarle el combustible a alguien que tiene el nivel de renta suficiente como para pagárselo? Alguien que tenga un nivel de renta de 60, 70 u 80 mil euros al año, quizás tenga un Mercedes, por ejemplo, que consume más que un utilitario. Si a mí me preguntan qué medida recomendaría para intentar paliar esto, diría: ayudas específicas a consumidores que las necesiten por nivel de renta o por pertenecer a un sector determinado. En cualquier caso, sería la medida menos mala, lo que no significa que sea buena", zanja.