En un escenario geopolítico marcado por una "inestabilidad sin precedentes", el archipiélago canario emerge no solo como un refugio estratégico, sino como un líder potencial en el nuevo tablero del comercio internacional. Así lo ha manifestado Jaime González, expresidente de la Autoridad Portuaria de Santander y experto en logística internacional, quien, invitado por la patronal Oneport, ha analizado el papel estratégico de Gran Canaria en la actual confrontación entre Estados Unidos y China o entre el comercio de Este a Oeste.
González advierte que la actual crisis es un "punto de inflexión" comparable a los momentos previos a la Segunda Guerra Mundial y, en ese contexto, el Puerto de Las Palmas puede convertirse en una pieza clave para liderar los flujos y los intercambios de mercancía que pasan por África Occidental.
Colapso del Mar Rojo
La crisis en el Mar Rojo ha obligado a las grandes líneas navieras a recuperar la ruta del Cabo de Buena Esperanza, situando a Canarias en el centro neurálgico del tráfico atlántico. Gonzaléz propone una estrategia audaz: que las islas funcionen como un hub de redistribución que evite a los buques transoceánicos el tramo hacia el norte de Europa tras rodear África.
"Desde aquí se puede hacer la distribución capilar con feeders (barcos más pequeños) a puertos del Mediterráneo, de la Unión Europea, del Reino Unido y del West África", sostiene el experto, destacando el ahorro de costes y tiempo que esto supondría para las cadenas de suministro globales.
Una estrategia de este tipo, además, permitiría consolidar los tráficos actuales, los cuales han llevado a los puertos de Las Palmas a cosechar los mejores datos estadísticos de su historia. Una situación de bonanza que podría desaparecer con la mejora de seguridad en el Mar Rojo y la recuperación del Canal de Suez como ruta comercial principal entre Asia y Europa. De ahí la oportunidad de capitalizar el éxito logrado.
Marruecos: ¿Amenaza o aliado?
Uno de los puntos más sensibles del análisis es la relación con el país vecino. Mientras existe un resquemor social por el rápido crecimiento de puertos como Tánger Med o los proyectos recientes en Dajla y Nador, González insta a cambiar la perspectiva por un motivo: Marruecos tiene su estrategia "clarísima" y Canarias debe reaccionar con inteligencia.
"Hay que ver a Marruecos también como oportunidad y no solo como amenaza", opina el analista, que ve a las islas y al puerto de Las Palmas con una fortaleza estratégica muy potente, lo suficiente para posicionarse en el tablero internacional y liderar la asistencia sanitaria, la formación profesional o la implementación tecnológica, sobre todo ante los retos energéticos y las "derivaciones con el mundo latinoamericano".
Un cambio de paradigma
Díaz fue tajante al criticar cómo se mide actualmente el éxito de los puertos españoles. En el caso específico de Las Palmas, defendió que el valor real no reside en el volumen físico de mercancía bruta, sino en la especialización y los servicios.
Es decir, el éxito de un puerto como Las Palmas no debe medirse sólo en el número de toneladas que mueve al año, pues genera otros valores añadidos vinculados a su capacidad de reparación naval, el mantenimiento de plataformas de perforación y el bunkering o suministro de combustible. "Son servicios estratégicos que tienen mucho más valor añadido que la descarga de grano o carbón", añade.
Proactividad para 2026
De cara al futuro inmediato, el analista recomienda a las instituciones canarias que abandonen la pasividad. "Ante el avance de potencias con intereses neocoloniales en la zona, el Archipiélago debe salir al encuentro de los hechos", asegura en clara a alusión al reciente movimiento de EE UU en Venezuela, el pulso por controlar Groenlandia y las rutas del Ártico o las necesidades de productos que pronto tendrán las economías africanas.
"Mi recomendación es no verlo desde una actitud pasiva, sino con mucha observación, mucha capacidad analítica y una actitud proactiva para alcanzar acuerdos con los entornos que a Canarias le interesan", concluye el experto.
Y es que el crecimiento demográfico de África no es solo un dato estadístico, sino el motor que debe impulsar la estrategia logística de Canarias.
González destaca que para 2050 la media de edad de la población africana se situará por debajo de los 25 años. Esta juventud impulsará un crecimiento poblacional "excepcional" que demandará una cantidad masiva de bienes y servicios, con el consiguiente aumento exponencial de la necesidad y el deseo de consumo vinculado.
