Canarias cuenta, al menos sobre el papel, con capacidad eléctrica suficiente para abastecer cerca de 78.000 nuevas viviendas, más del doble del déficit de unas 32.000 casas acumulado en las Islas entre 2021 y 2025. Sin embargo, esa electricidad no siempre se encuentra en los municipios donde existe una mayor necesidad de construir.
Esta es una de las conclusiones que deja para el Archipiélago el informe La saturación de la red eléctrica en España y su papel en la escasez de vivienda nueva, publicado por BBVA Research. Aunque Canarias aparece entre los territorios con menor saturación, el estudio advierte de que tener capacidad en el conjunto de una provincia no garantiza que esté disponible justo donde se concentra la demanda residencial.
Capacidad más que suficiente
El cálculo parte del margen que conserva actualmente la red para aceptar nuevas conexiones. BBVA Research estima cuántos hogares podrían recibir suministro si se destinara a vivienda el 31,5% de esa capacidad y cada uno necesitara una potencia de cinco kilovatios. No significa que todas esas casas puedan construirse inmediatamente, pues también hacen falta suelo, financiación y permisos, sino que la electricidad no sería inicialmente el principal obstáculo.
Con estos supuestos, Las Palmas tendría capacidad para abastecer alrededor de 50.000 viviendas, lo que la convierte en la quinta provincia con mayor margen de España, solo por detrás de Málaga, Baleares, Tarragona y Girona. En Santa Cruz de Tenerife, la red podría asumir cerca de 29.000 hogares. En ambos casos, la capacidad supera ampliamente la necesaria para cubrir el déficit residencial acumulado.
Fuera de las capitales
La diferencia también se refleja en la energía disponible. El gráfico del informe sitúa a Las Palmas con aproximadamente 240 megavatios para uso residencial, frente a los cerca de 80 que necesitaría para dar suministro a las viviendas que faltan. En Santa Cruz de Tenerife habría unos 140 megavatios disponibles, casi el doble de los aproximadamente 75 requeridos.
El problema surge al mirar el mapa municipal. En Las Palmas de Gran Canaria se concentraría capacidad para alrededor de 12.000 viviendas, mientras que las otras 38.000 quedarían repartidas por el resto de la provincia. En Santa Cruz de Tenerife, la capital podría abastecer aproximadamente 10.000 hogares, frente a los cerca de 19.000 del resto de municipios. La mayor parte del margen está, por tanto, fuera de las dos capitales, donde se concentra una parte importante de la población y de la presión sobre la vivienda.
Dos casos en las Islas
El estudio también analiza dos grandes desarrollos urbanísticos previstos en Canarias. En el ámbito de El Rosario, en Santa Cruz de Tenerife, se proyectan 6.000 viviendas, mientras que la capacidad eléctrica calculada permitiría abastecer 10.755.
En Maspalomas, dentro de San Bartolomé de Tirajana, se plantean otras 4.000 viviendas y la red tendría margen para suministrar electricidad a 6.572. Los dos proyectos parten así de una situación mejor que otros desarrollos españoles, como los de Zaragoza o Galicia, donde la capacidad actual queda muy por debajo de las casas previstas.
Los cálculos pueden cambiar
El margen canario tampoco es permanente. Los cálculos cambian a medida que aumenta el consumo de los hogares por el uso de vehículos eléctricos, climatización o bombas de calor. En Las Palmas, la red podría abastecer unas 75.000 viviendas si cada una utilizara 3,3 kilovatios, pero la cifra caería hasta alrededor de 33.000 con una potencia de 7,5.
En Santa Cruz de Tenerife, el número bajaría de unas 43.000 viviendas a cerca de 19.000. El informe calcula que el incremento de potencia puede reducir hasta un 55% el volumen de hogares asumible, por lo que será necesario reforzar la red antes de que el aumento del consumo se coma la capacidad disponible.
Un problema creciente en España
La situación de Canarias contrasta con provincias donde la electricidad ya amenaza con convertirse en otro freno para construir. España acumula un déficit de unas 700.000 viviendas entre 2021 y 2025 y, aunque la red tendría capacidad agregada para suministrar a más de 1,6 millones, está distribuida de forma muy desigual.
El 88% de los nudos eléctricos españoles tiene menos de un megavatio disponible, una cantidad insuficiente para proyectos residenciales de tamaño medio. Madrid, por ejemplo, arrastra un déficit de 116.000 viviendas, pero su capacidad actual solo permitiría abastecer unas 40.000. Canarias dispone de un margen mucho mayor, pero el reto será invertir y planificar para que la electricidad llegue antes y precisamente a los lugares donde más viviendas hacen falta.
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