Aunque muchas personas en Canarias se han animado a llenar el tanque de gasolina tras el anuncio realizado por Pedro Sánchez de la rebaja del Impuesto al Valor Añadido (IVA) de los combustibles, la realidad es que la disminución de hasta 30 céntimos por litro no tiene ningún efecto en las islas. No lo tiene porque la fiscalidad diferenciada de Canarias hace que ese impuesto no se pague en el archipiélago. En su lugar se aplica el IGIC, que para los combustibles es del 1%, por lo que el margen para conseguir una rebaja a través de la tributación es muy limitado.
La guerra en Oriente que comenzó con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero ha desencadenado un aumento de los precios del petróleo que no se registraban desde el inicio de la guerra en Ucrania. Con picos del barril de Brent (de referencia en Europa) que han llegado a alcanzar los 118 euros, la gasolina y el gasoil rozan sus máximos en España.
Impacto en Canarias
Esta situación motivó la puesta en marcha de un plan de choque del Gobierno central para rebajar, entre otras medidas, el precio de los combustibles actuando sobre la tributación. Sin embargo, estas medidas no tienen efecto en Canarias, lo que ha provocado el rechazo del Ejecutivo regional. De momento, la medida aplicada consiste en reducir el IVA de los combustibles del 21% al 10%.
Esta decisión es posible en la Península porque el peso de la carga fiscal es mucho mayor que en Canarias. Si en el archipiélago los impuestos representan en torno al 25% del precio de los combustibles, en la Península alcanzan el 49% (según datos del Gobierno de Canarias sobre el precio medio mensual), lo que ofrece un mayor margen de actuación al Estado. En Canarias, los impuestos que gravan el consumo son el Impuesto Especial sobre Combustibles Derivados del Petróleo y el IGIC, este último al 1%.
Diferencias fiscales y precios del combustible
Por esta razón, desde el Gobierno de Canarias reprochan que las medidas estatales no tienen un efecto real en el precio de los combustibles en las islas. De hecho, los precios antes de impuestos son más altos en Canarias que en la Península y en la Unión Europea; son los impuestos, mucho más elevados en el territorio continental, los que marcan la diferencia final.
Lo que reclama ahora el Ejecutivo regional es una compensación del Gobierno de España o una flexibilización de las reglas fiscales ante un posible endeudamiento del Gobierno de Fernando Clavijo. La AIReF ya advirtió, antes del inicio del conflicto, que Canarias se aproxima a un escenario de incumplimiento de la regla de gasto hasta 2028.

