La plataforma semi sumergible 'Dsv Balder', vista desde el Muelle Reina Sofía del Puerto de Las Palmas. / AH
La plataforma semi sumergible 'Dsv Balder', vista desde el Muelle Reina Sofía del Puerto de Las Palmas. / AH

El Puerto de Las Palmas recibe a la plataforma grúa más grande del mundo tras rechazarla Tenerife

Las trabas de seguridad puestas por los prácticos tinerfeños desvían el barco a la capital grancanaria. Canarship prepara un dispositivo especial de apoyo para atender al buque

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El Puerto de Las Palmas recibe este jueves al 'DSV Balder', un buque grúa semi sumergible que está entre los mayores del mundo. La plataforma recala en la capital grancanaria tras ser rechazada en Santa Cruz de Tenerife, donde los prácticos y la Autoridad Portuaria no se pusieron de acuerdo para atender al buque.

El principal problema era garantizar la seguridad de los prácticos para subir a borde del 'Balder' y realizar la maniobra de entrada a puerto.

Buque de apoyo

El inconveniente se ha resuelto en Las Palmas mediante la contratación adicional de un barco de apoyo por parte de Canarship, que es la consignataria local responsable de la operativa.

La plataforma semi sumergible 'Dsv Balder', en el Puerto de Las Palmas. / AH
La plataforma semi sumergible 'Dsv Balder', con la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria al fondo. / AH
 

El práctico se subirá a la plataforma desde el buque de apoyo para dirigir el atraque, que se realizará en el extremo sur del muelle Reina Sofía.

La previsión es que el 'DSV Balder' entre por sus propios medios al Puerto de Las Palmas, sin necesidad de remolcadores, pues posee un sistema de posicionamiento dinámico que le permite realizar esa operación con el mayor de los controles, aunque es posible que los remolcadores asistan al práctico si este los requiere.

Escala técnica

El barco pasará sólo un día en el puerto, el tiempo mínimo para repostar 2000 toneladas de combustible y hacer un cambio de tripulación de 200 efectivos

El 'DSV Balder' pertenece a la multinacional holandesa Heerema Marine Contractors y está consignado por Canarship, que le suministrará víveres y repuestos, además del combustible y del cambio de tripulantes.

Al Puerto de Las Palmas llegará de madrugada, por lo que la ciudad se despertará con un gigante atracado en la bahía

Un histórico

Construido en Japón en 1978, el 'DSV Balder' fue uno de los primeros buques grúa semisumergibles del mundo. Con una eslora de 154 metros y una manga de 100 metros, el buque ha sido clave en numerosos proyectos de construcción en alta mar a lo largo de su historia. Su peso en rosca es de 49.631 toneladas y está equipado con dos grúas con capacidades de elevación de 3.600 y 2.700 toneladas.

El barco navega con bandera de Panamá y ha sido objeto de varias mejoras a lo largo de los años para mantener su vanguardia tecnológica.

En 2001 fue readaptado para la construcción en aguas profundas y se le instaló una torre J-Lay, que le permite colocar tuberías a profundidades de hasta 3.000 metros.

También dispone de un sistema de posicionamiento dinámico (DP3) para mantener su posición con gran precisión sin necesidad de anclas, así como una de las guindolas (andamio colgante) de despliegue de línea de amarre más grandes del mundo.

Del Mediterráneo a América

Para su propulsión y maniobra, el 'DSV Balder' cuenta con siete propulsores azimutales de 3.500 kW y dos hélices, lo que demuestra su capacidad de adaptación y potencia.

Con alojamiento para 350 tripulantes, el buque es una base flotante para operaciones complejas y vitales en el sector energético y de infraestructuras marinas. Viene del Mediterráneo para reponer fuerzas en Las Palmas y continuar hacia América para afrontar su nuevo trabajo.

Cliente habitual

Heerema Marine Contractors vuelve a confiar en Canarship y Las Palmas para atender a uno de los pesos pesados de su flota.

La multinacional holandesa es propietaria también del 'Sleipnir', otro habitual de la industria offshore, que suele recalar en los puertos canarios. Es más moderno que el 'Balder', fue construido en Singapur en 2019, y tiene una eslora de 220 metros y 102 de manga. Su característica más destacada son sus dos grúas gemelas, cada una con una capacidad de elevación de 10.000 toneladas, lo que le permite mover y construir infraestructuras de gran envergadura en alta mar, como plataformas petrolíferas y parques eólicos marinos.