El desarrollo operativo y la competitividad económica del Puerto de Las Palmas se están viendo frenados por la parálisis política en Madrid. La prolongada ausencia de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) impide que la Autoridad Portuaria (APLP) apruebe y aplique bonificaciones fiscales para impulsar la actividad, las cuales resultan fundamentales para aliviar los costes de las empresas del sector.
Un sector estratégico
Entre los gremios afectados están las empresas de suministro de combustible y bunkering, cuya comisión se ha reunido esta semana con la APLP para abordar la situación del sector. Es, como ha declarado la propia administración, una actividad estratégica para el puerto, pues los barcos que atracan o fondean para repostar demandan también servicios complementarios.
Las Palmas es el segundo puerto nacional en suministro de combustible, a pocas toneladas de Algeciras, pero en los cuatro primeros meses del año ha perdido un 7% de negocio respecto al mismo periodo de 2025.
Impacto de la geopolítica y los fletes
Fuentes del sector relacionan las causas del descenso con las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. La inestabilidad en esa región encarece el petróleo y las empresas se ven obligadas a reducir costes para mantener los márgenes de beneficio. Combaten así el efecto en cadena del aumento de los precios, pues todas esas tensiones repercuten directamente en los fletes.
El bunkering, además, es una actividad viva: sus márgenes no solo dependen de la situación geopolítica, sino también del estado del mar. Dicho de manera más directa, si hay temporales, las gabarras no pueden llenar los tanques de los buques en fondeo, que es uno de los fuertes del Puerto de Las Palmas, y este 2026 está siendo propicio en borrascas.
Alternativas frente al mal tiempo
Esta problemática se puso sobre la mesa en el encuentro sectorial con la APLP, donde se analizaron diversas mejoras operativas para optimizar los tiempos de atraque en las maniobras de carga y descarga de combustibles.
Entre las soluciones planteadas para mejorar la eficiencia del puerto se debatió la posibilidad de utilizar las zonas interiores del recinto cuando las condiciones del mar sean desfavorables, evitando así el fondeo en el exterior y reduciendo los costes para los armadores.
El freno del vacío presupuestario
Sin embargo, el éxito de estas medidas choca directamente con el vacío presupuestario estatal. Al tratarse de incentivos y rebajas fiscales que, por imperativo legal, deben quedar recogidos explícitamente en las cuentas generales del Estado, la Autoridad Portuaria se encuentra con las manos atadas para aprobar estas ventajas económicas.
Desde el sector se advierte de que el puerto necesita herramientas ágiles para competir en el mercado internacional y que este bloqueo administrativo limita la capacidad de Las Palmas para ofrecer costes más atractivos a los buques en momentos de dificultad operativa.
