Imagen difundida por Minerva de sus nuevas operaciones en Mauritania. / AH
Imagen difundida por Minerva de sus nuevas operaciones en Mauritania. / AH

El desafío que acecha a Canarias: el gigante holandés Damen quiere convertir Dakar en el gran astillero de África

Dos petroleras con base en el Puerto de Las Palmas también amplían su servicio de repostaje a Mauritania. La inestabilidad en Oriente Medio acelera la carrera de las multinacionales por posicionarse en África Occidental

El tablero marítimo del Atlántico Medio se está recomponiendo a gran velocidad. Tras la inestabilidad de las rutas tradicionales y el auge de los yacimientos de gas y petróleo offshore, las grandes multinacionales logísticas han comenzado a mover ficha de forma agresiva en África Occidental. El objetivo es claro: posicionarse estratégicamente para capitalizar el fortísimo incremento de los tráficos navales en la región.

Dos movimientos recientes de las multinacionales Minerva Bunkering y Damen Shipyards Group confirman que el centro de gravedad de los servicios marítimos está descendiendo hacia el sur de la costa atlántica africana, al calor de los conflictos en Oriente Medio y el desvío de buques a través del Cabo de Buena Esperanza en vez del Canal de Suez.

Ofensiva en suministro de combustible

La división de búnker del gigante suizo Mercuria Energy Group ha formalizado este mes de mayo su desembarco en Mauritania para suministrar combustible marino.

Tras obtener la licencia oficial de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNHY), la compañía con base en el Puerto de Las Palmas ha desplegado una flota inicial de tres buques cisterna (MT Symi, MT Tethys y MT Karpathos) para operar en aguas nacionales mauritanas y, de forma prioritaria, en los puertos de Nuadibú y Nuakchot.

Desde esta nueva sede, la multinacional no solo abastece a la flota comercial que se desvía por la ruta del Cabo de Buena Esperanza, sino también al emergente ecosistema de plataformas de petróleo y gas de la región.

Astillero en Dakar

El sector de la reparación naval, que es otro de los fuertes del Puerto de Las Palmas, también experimentará un impulso importante en la costa occidental africana.

El grupo neerlandés Damen ha tomado el control operativo de los astilleros históricos de Dakar, en Senegal, mediante una empresa conjunta con el gobierno senegalés a través de la firma estatal SIRN.

El astillero de Dakar, en Senegal, que será explotado por el grupo holandés Damen. / AH
El astillero de Dakar, en Senegal, que será explotado por el grupo holandés Damen. / AH

Bajo el nombre de Damen Shiprepair Dakar, la compañía pasa a gestionar un dique seco de 191 x 25 metros, un dique flotante de 235 x 38 metros y un elevador capaz de levantar hasta 1.200 toneladas.

El plan de Damen pasa por actualizar estas instalaciones bajo estándares internacionales para convertirlas en el gran centro logístico de reparación y mantenimiento naval de África Occidental, con la ambición añadida de reactivar a largo plazo la construcción de barcos en el propio país, según han explicado en un comunicado tras cerrar el acuerdo con Senegal.

¿Cómo afecta a los puertos Canarios?

Minerva aclara que seguirá usando el Puerto de Las Palmas como centro de suministro global, incluidas las operaciones mauritanas, pero estos proyectos suponen una réplica directa a las fortalezas históricas de los puertos canarios, pues la creación de nuevas infraestructuras competitivas acorta distancias y abre un escenario de desafíos para Canarias.

Entre las amenazas futuras destaca la pérdida del monopolio de la seguridad jurídica y técnica.

Históricamente, las Islas han sido el refugio seguro en el que los buques comerciales y las plataformas offshore acudían a reparar o repostar debido a la falta de talleres cualificados en el continente africano. Esto puede cambiar con la llegada de los estándares y la tecnología de Damen a Dakar, convirtiéndose Senegal en un competidor directo en reparaciones navales, con la ventaja de ofrecer costes de mano de obra significativamente menores.

Más eficiencia y mejores tasas

La proximidad a la demanda minera y energética es otro de los factores que juega a favor de un nuevo equilibro de fuerzas: tanto el combustible en Mauritania como los servicios técnicos en Senegal sitúan la oferta logística justo al lado de los grandes tráficos mineros, pesqueros y energéticos en expansión. Los puertos canarios, por tanto, se enfrentan al riesgo de perder cuota en el servicio de proximidad, teniendo que competir de tú a tú en eficiencia operativa y tasas portuarias.

Además, otra multinacional del bunkering con base en Las Palmas, Peninsula, también ha obtenido licencia para operar con tres gabarras en Mauritania. Una guerra del combustible para hacerse con este nuevo mercado emergente podría presionar los márgenes de esta actividad en Canarias, obligando a las islas a optimizar al máximo sus tiempos de escala y procesos de suministro.

Un nueva tendencia

El avance en África Occidental de compañías como Damen, Minerva o Peninsula demuestra que los puertos africanos quieren albergar logística de primer nivel para dejar de ser zonas de paso.

En ese contexto, para mantener su liderazgo en el Atlántico Medio, Las Palmas y Santa Cruz necesitan acelerar su digitalización, mejorar su conectividad e impulsar la transición hacia combustibles verdes, evitando depender exclusivamente de su histórica ventaja geográfica.

Más arriba, en Marruecos, la situación es todavía más compleja: al éxito de Tanger Med se suman otros puertos que tendrán infraestructura de sobra para competir con Canarias, como el proyectado el Dajla y el que se está construyéndose en Nador West, este último más enfocado al corredor que une el Mediterráneo con el Atlántico.

Navieras como Boluda y Mediterranean Shipping Company (MSC) han anunciado alianzas con las empresas estatales marroquíes para explotar las nuevas terminales de contenedores, entre otros acuerdos que apuntan a la integración empresarial, manteniendo siempre Boluda la mayoría en su división de contenedores y terminales.