El acceso de los jóvenes a la vivienda sigue siendo la gran asignatura pendiente del mercado inmobiliario en Santa Cruz de Tenerife. Durante 2025, solo el 7,11% de las viviendas adquiridas en la capital fueron compradas por menores de 31 años, un dato que refleja con claridad la dificultad creciente para incorporarse al mercado residencial en un contexto de fuerte subida de precios y encarecimiento generalizado.
Así lo recoge el informe del Portal Estadístico del Notariado, que analiza todas las operaciones firmadas ante notario entre enero y diciembre de 2025 y que dibuja un mercado activo, pero cada vez menos accesible para los compradores más jóvenes.
Más compradores extranjeros
El estudio también revela que el 11,47% de las compraventas en Santa Cruz de Tenerife fueron realizadas por ciudadanos extranjeros, un peso creciente pero todavía inferior al de otras grandes ciudades españolas.
Mientras que en la capital tinerfeña uno de cada nueve compradores procede del extranjero, el porcentaje asciende al 14,02% en Madrid, alcanza el 32,14% en Barcelona, llega al 15,59% en Málaga y se dispara hasta el 29,27% en Palma, lo que sitúa a Santa Cruz en una posición intermedia dentro del mapa urbano nacional.
Entre los compradores internacionales destacan especialmente los ciudadanos italianos, seguidos por venezolanos, alemanes, franceses y polacos, según los datos notariales.
Casi cuatro años de renta neta
La escasa presencia juvenil contrasta con el peso mayoritario de compradores en edades medias. El grupo más numeroso corresponde a quienes tienen entre 31 y 40 años (30,63%), seguido por los compradores de 41 a 50 años (27,84%). La edad mediana del comprador se sitúa en 46 años, confirmando que la adquisición de vivienda se retrasa progresivamente.
Este retraso en la edad de compra coincide con el aumento del esfuerzo económico necesario para acceder a una vivienda. En Santa Cruz se requieren 3,87 años de renta neta para adquirir un inmueble, una cifra ligeramente superior a la del ejercicio anterior y que evidencia la presión del mercado sobre la capacidad adquisitiva.
Precios en máximos
El contexto que explica esta dificultad juvenil es el incremento acelerado de los precios. En 2025, el valor medio de la vivienda alcanzó los 2.014 euros por metro cuadrado, tras experimentar una subida anual del 21,76%, una de las mayores registradas en la última década.
El importe medio de las operaciones se situó en 211.685 euros, con una superficie media de 105 metros cuadrados, cifras que consolidan el encarecimiento del acceso residencial en la capital tinerfeña.
Durante el año se formalizaron 1.821 compraventas, confirmando un mercado dinámico pese al aumento de precios.
Segunda mano
Otro rasgo estructural del mercado santacrucero es la escasez de obra nueva. El 92,42% de las viviendas vendidas fueron de segunda mano, frente a apenas un 7,58% de vivienda nueva, lo que limita la renovación del parque residencial y reduce las opciones disponibles para nuevos compradores.
Además, los pisos concentran el grueso de la actividad inmobiliaria, con el 87,37% de las operaciones, mientras que las casas representan solo el 12,63%.
En conjunto, los datos notariales reflejan un mercado inmobiliario activo pero cada vez más selectivo: precios en rápido crecimiento, escasa obra nueva y una entrada muy limitada de jóvenes, que quedan prácticamente fuera del acceso a la vivienda en Santa Cruz de Tenerife mientras el peso de compradores adultos y extranjeros continúa aumentando.
