El precio del combustible sube cada día más en Canarias —al igual que en el resto de España— y amenaza con disparar el precio de productos como el pescado. Aunque el Estado ha lanzado un paquete de ayudas para paliar el problema, los profesionales del sector piden medidas más contundentes como compensaciones directas porque se sienten “asfixiados”.
Airam Mederos, presidente de la Asociación de Pescadores y Armadores del Archipiélago (Miracanarias), asegura en declaraciones a Atlántico Hoy que el coste del crudo para repostar ha pasado de los 70 céntimos a los 1,30 euros por litro. Solo durante la semana pasada. Todo apunta a que la situación es delicada, en especial para la pesca artesanal.
750 pescadores artesanales
Pone sobre la mesa que, si nada cambia, el precio del pescado tendrá que acabar subiendo —algo que todavía no ha pasado— para evitar salir a faenar en pérdidas. Por lo tanto, mientras los 750 barcos de pesca artesanal que están censados en las Islas tengan que repostar combustible con un coste elevado, el riesgo de encarecimiento del producto irá en aumento.
Con el objetivo de revertir lo que está ocurriendo, Miracanarias y la Asociación de Artes Menores exigen al Gobierno de España que se sustituya el modelo de subvención técnica por un sistema de compensación en el surtidor ubicado en cada muelle. En todo momento —apuntan ambas— sin justificación posterior y que sea de aplicación inmediata.

Incremento de precios
El Estado anunció el pasado viernes una serie de ayudas para distintos ámbitos económicos, entre los que se encuentra la pesca. Según recoge el Ministerio de Agricultura en su web, “el incremento de los precios de la energía también repercute en el sector pesquero, tanto el directo por el precio del combustible, como su incidencia en otros costes de producción”.
Mederos detalla que es complicado saber cuánto subiría el precio del pescado en caso de que se vean en la obligación de tomar la medida, pero señala que es una realidad si el apoyo desde las instituciones no llega cuanto antes. Desde Miracanarias denuncian que el paquete de ayudas aprobado no responde a la realidad de la pesca artesanal.

¿Por qué sube?
“Deja fuera, en la práctica, a la mayoría de los pequeños profesionales del mar en Canarias”, prosiguen. Su presidente lamenta que si un pescador debe pagar una gestoría o perder días de trabajo para pedir las ayudas, “dejan de ser una solución y se convierten en un problema”. “La ayuda debe aplicarse directamente en el surtidor, sin burocracia”, apostilla.
Sostiene que, de no hacerse, se dejaría fuera a la pesca artesanal. ¿El motivo? Los profesionales que se dedican a ese ámbito no pueden permitirse —en su mayoría— un desembolso económico que, señala, después no se ve recompensado con la cuantía de la ayuda. Por otro lado, tampoco entiende que se esté produciendo la subida del combustible.

Estrecho de Ormuz
Exclama que a España no le afectan prácticamente los problemas en el Estrecho de Ormuz, por lo que el incremento en el combustible “es una especulación y un robo”. Volviendo a las ayudas, desde Miracanarias detallan que la flota pesquera “se enfrenta a un sistema complejo basado en la justificación individualizada de consumo, actividad y costes”.
“En la práctica, esto supone que muchos pescadores artesanales tendrán que gastar más en justificar la ayuda que lo que finalmente recibirán, convirtiendo una medida de apoyo en un mecanismo de exclusión”, prosiguen. Mederos insiste en que no piden más ayudas que otros sectores, sino que reclaman igualdad de oportunidades en la gestión.
25 millones
Miracanarias considera que el presupuesto destinado a la pesca en las ayudas (25 millones de euros) “resulta claramente insuficiente, agravando el desequilibrio frente a otros sectores”. Indica que el modelo “beneficia a las grandes estructuras empresariales, penaliza a la flota artesana e impide el acceso real a las ayudas a quienes más las necesitan”.
La Asociación insiste en que “la pesca artesanal no puede seguir siendo tratada como un sector residual. Sin medidas accesibles y justas, estas ayudas no protegen al sector, lo dejan atrás”. Por ello, piden “un reparto justo que garantice la llegada efectiva de las ayudas a las artes menores”.