La decisión anunciada este martes por el presidente de Donald Trump de “cerrar el comercio” con España abre un escenario de fuerte incertidumbre económica para Canarias, aunque con un impacto cuantitativamente acotado. La medida, planteada como respuesta al veto del Gobierno español al uso de las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón en la operación militar estadounidense contra Irán, aún no se ha concretado en un instrumento jurídico específico.
Desde el punto de vista estrictamente comercial, Canarias exportó a Estados Unidos 33,6 millones de euros en bienes en 2024, según los últimos datos consolidados del comercio exterior. Esa es, a día de hoy, la referencia objetiva para medir la exposición del Archipiélago al mercado norteamericano.
Sectores afectados
Aunque Estados Unidos no es un socio prioritario para Canarias —muy orientada a Europa y África Occidental—, sí representa un mercado relevante para determinadas empresas. El grueso del valor exportado en 2024 se concentró en:
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Maquinaria y aparatos mecánicos, con más de 8 millones de euros.
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Extractos vegetales, gomas y resinas, en torno a 6 millones.
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Azúcares y productos derivados, por encima de 5 millones.
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Pescados y crustáceos, cerca de 5 millones.
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Aceites esenciales y preparaciones de perfumería, alrededor de 4 millones.
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Además de partidas como componentes aeronáuticos, lácteos y bebidas alcohólicas, incluido el vino canario en nichos especializados.

Esto significa que, si el anuncio de la Casa Blanca se tradujera en un bloqueo efectivo o en aranceles prohibitivos, el golpe recaería sobre un número limitado de empresas, pero con fuerte dependencia de ese destino concreto.
Este patrón confirma dos claves: por un lado, que Canarias no depende masivamente del mercado estadounidense; por otro, que en partidas como maquinaria o extractos vegetales el vínculo existe y puede ser relevante para un grupo reducido de exportadores, distribuidores y operadores logísticos.
Riesgo real
En términos macroeconómicos, 33,6 millones representan una fracción pequeña del total de exportaciones canarias, pero el efecto psicológico y contractual puede ser mayor. La simple amenaza de interrupción comercial puede provocar paralización de pedidos, revisión de contratos o desvío de operaciones hacia otros mercados.
Además, Canarias desempeña un papel logístico estratégico en el Atlántico. Un deterioro prolongado de las relaciones comerciales entre Washington y Madrid podría generar efectos indirectos en tráfico portuario, operaciones vinculadas al suministro marítimo y dinámicas empresariales relacionadas con el eje transatlántico.
Sin decreto
Por ahora, no existe un decreto que materialice el “cierre total” anunciado por Trump. Pero el precedente de conflictos comerciales anteriores demuestra que las tensiones políticas pueden traducirse rápidamente en medidas arancelarias sectoriales.

La economía canaria, muy apoyada en servicios y turismo, no se juega su balance exterior con Estados Unidos en un único mercado, pero sí podría sufrir un doble impacto si la amenaza se endurece: daño directo en exportación de bienes para empresas concretas y daño indirecto en logística y costes si se amplían restricciones, inspecciones o se tensionan cadenas de suministro vinculadas a puertos y rutas atlánticas.
Escalada política
En paralelo, el origen político del choque —el uso de bases españolas en un contexto bélico— está elevando el riesgo de que la disputa derive en medidas de difícil predicción, desde aranceles sectoriales a restricciones administrativas. De momento, lo veraz es que existe una advertencia pública y un deterioro diplomático tras el veto español, con movimientos militares asociados como la salida de aviones cisterna de Rota y Morón, pero sin un texto jurídico que materialice todavía el “cierre total del comercio”.
Para las empresas canarias que ya operan en EE UU, el escenario inmediato es de cautela: renegociación de plazos, revisión de contratos, anticipación de envíos si se temen medidas rápidas y, sobre todo, vigilancia de cualquier anuncio que convierta la amenaza en norma aplicable. Mientras no ocurra, el impacto económico en Canarias es, hoy, principalmente expectativa e incertidumbre, con una cifra de exposición directa conocida: 33,6 millones de euros (2024) en exportaciones de bienes al mercado estadounidense.
