Aquanaria, empresa que gestiona desde hace 30 años jaulas marinas en Melenara, ha elaborado un expediente tras la muerte de toneladas de lubinas hace un año en la zona. El documento, donde la compañía ha recopilado toda la información que ha conseguido recabar, fue entregado a la Fiscalía de Medio Ambiente y ahora está en manos del Juzgado de Telde.
La principal hipótesis de la investigación es que los peces murieron a causa de un vertido externo y fuentes de la empresa aseguran que todos sus indicios apuntan al emisario 222, una estructura muy cercana a sus instalaciones. Señalan que han llegado a esa conclusión tras haber tomado un sinfín de muestras del agua para analizarlas a lo largo de los últimos meses.
Investigaciones
“Vemos una conexión, diría que directa, entre lo sucedido y ese emisario. Por lo menos es lo que dicen los indicios que tenemos y lo que hemos podido visualizar tanto nosotros como las administraciones públicas”, insisten. Explican que han recibido incluso visitas e inspecciones estatales por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El siguiente paso será que el Juzgado de Telde abra el expediente del caso. A partir de ahí, se podrá conocer toda la información aportada por Aquanaria y el resto de instituciones —nacionales y autonómicas— que han analizado e investigado sobre el terreno. También se podrá conocer el informe del Seprona que, por el momento, está bajo secreto de sumario.
"Estamos tranquilos"
Aún no hay fecha fijada para llegar a ese punto, pero en la compañía no creen que tarde mucho. Una vez ocurra, dicen, se podrá conocer todo en detalle. Aseguran que se personarán como parte perjudicada en el proceso judicial. “Estamos absolutamente tranquilos”, resaltan.
Las mismas fuentes cuentan que la Fiscalía no apuntó a Aquanaria en el momento de dar instrucciones al Juzgado de por dónde debe ir la investigación. Por el contrario, subrayan, sí pone el foco en “las graves irregularidades” en la gestión de las aguas residuales de Telde.
"Que se haga justicia"
“Pensamos que poco a poco todo se va poniendo en su sitio y queda claro que todas las acusaciones que nosotros recibimos en ese momento no tenían fundamento. Si hay algún fundamento lo tendrá que determinar un juzgado y no solo hablar sin conocimiento, prueba o sustento”, reflexionan desde la compañía. “Queremos que se haga justicia”, añade.
Desde Aquanaria narran que todo empezó el 3 de octubre de 2025, cuando un pescador los avisó de que por la zona había observado una mancha extraña en el agua. Aseveran que, una vez recibieron esa comunicación, no tardaron en detectar en la zona del emisario 222 una mancha de color turquesa y con mal olor que causó la muerte de muchos peces.
Escritos
“En ese momento nosotros ya denunciamos, llamamos al Seprona inmediatamente y presentamos los escritos en todas las instituciones. A partir de ahí empezó la mortalidad a ser muchísimo más alta y nosotros escribimos a todas las administraciones. De hecho, está todo perfectamente documentado en el expediente”, cuentan.
A raíz de ahí, fue el Seprona quien puso el asunto en conocimiento de la Fiscalía. En cuanto al emisario 222, destacan que no es el único que ha dado problemas, sino que también han detectado inconvenientes en el de Playa del Hombre.
"Tenemos esperanzas"
Por otro lado, asevera que “cada concesión del tipo que sea [ellos la tienen desde hace 30 años], sea un emisario o una granja, si se coloca en dominio público marítimo, está sujeta a un plan de vigilancia ambiental”.
“Lo que tenemos son esperanzas de que esto se pueda conocer, que se pueda saber y que se pueda hacer pública toda esta investigación y que todo el mundo sepa lo que pasó, que es lo importante. Y que no vuelva a pasar, que no siga pasando”, sentencia.
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