Naviera Armas ha transferido a su vehículo societario Alborán SPV SL la explotación de tres buques y sus respectivas tripulaciones mientras la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) resuelve la compra por parte de Baleària de la actividad que el grupo desarrolla en el mar de Alborán. En Canarias, la CNMC ya autorizó la compra y, de hecho, este jueves ha sido el bautizo de su buque Mercedes Pinto para la nueva marca Baleària Canarias.
La operación en el mar de Alborán afecta a los ferris Volcán de Timanfaya, Almariya y Juan J. Sister. Los tres barcos ya pertenecían al vehículo societario mencionado, una sociedad integrada en el Grupo Bahía de las Isletas, matriz de Armas Trasmediterránea. Sin embargo, su explotación se realizaba a través de Naviera Armas-Trasmediterránea.
Plantilla subrogada
Ahora, esas plantillas pasarán a depender de Alborán SPV SL, que asumirá directamente la gestión y explotación de los tres buques. El movimiento permite concentrar en una sola sociedad tanto los barcos como las tripulaciones y el resto de activos vinculados a la actividad del mar de Alborán. En la práctica, Armas empaqueta en una única filial esta unidad de negocio mientras permanece pendiente la autorización de Competencia para culminar la operación acordada con Baleària.
La situación es distinta en Canarias. La CNMC ya autorizó el pasado marzo la adquisición por Baleària de los activos canarios de Armas-Trasmediterránea, incluidos los centros de trabajo de Canarias y Cádiz y los buques que operan las rutas interinsulares y entre Canarias y la Península.
Inauguración del 'Mercedes Pinto'
La integración de esos activos ya es tangible. Este jueves, el presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha presentado en Tenerife el nuevo fast ferry Mercedes Pinto, destinado a reforzar las conexiones entre Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura, y anunció además la incorporación de empresarios canarios al accionariado de la compañía.
La autorización de Competencia para Canarias llegó acompañada de una batería de exigencias. La CNMC obligó a Baleària a asumir nueve compromisos para evitar que la absorción de los activos de Armas redujera la competencia en el archipiélago.
Medidas de la CNMC
Entre otras medidas, la naviera tuvo que comprometerse a mantener el empleo asociado a los activos adquiridos, conservar la bandera española de los buques, recuperar la ruta entre Morro Jable y Las Palmas y someter a seguimiento la evolución de los precios aplicados a pasajeros y mercancías.
Además, Competencia exigió a Baleària mantener capacidad y frecuencias en varias conexiones y romper la comunidad de bienes que compartía con Fred. Olsen en la ruta Huelva-Canarias, una de las medidas consideradas clave para preservar la competencia efectiva en el transporte marítimo con el archipiélago.
Gracias a estos compromisos, la CNMC dio luz verde a la operación en Canarias, que ya se encuentra en fase de integración. La situación es distinta en el mar de Alborán, donde el expediente continúa pendiente de resolución.
