Tenerife Shipyards, empresa perteneciente a Hidramar Group, completó este sábado la primera maniobra de inmersión técnica de su nuevo dique seco flotante, el Hidramar Ultra 22000. La operación concluyó con éxito a las 16:33 horas en la Dársena del Este del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, lugar donde la infraestructura mantendrá su base operativa permanente.
El consejero delegado de Hidramar, Jonathan Pérez, dijo en presencia de trabajadores, ingenieros extranjeros que han venido a Tenerife a ver esta singular operación y clientes internacionales, que "esto es un homenaje a la sociedad de Tenerife y un reflejo de la capacidad de esfuerzo y competitividad de la industria de las reparaciones navales de Tenerife".
La prueba consistió en el llenado controlado de los tanques de lastre y el posterior sumergimiento de la solera hasta alcanzar la cota de calado fijada para las operaciones de varada. Durante todo el proceso, ingenieros navales, personal de maniobra y técnicos de seguridad supervisaron el comportamiento de la estructura, la estanqueidad de los compartimentos y la respuesta hidrostática ante la presión del agua.
Sistema de bombeo
Uno de los puntos clave de la jornada fue la verificación del sistema de bombeo. La instalación cuenta con ocho bombas centrífugas redundantes de alto caudal diseñadas para achicar agua y elevar la estructura. Las mediciones realizadas durante la tarde confirmaron que el equipo permite completar las maniobras de inmersión y elevación en dos horas, un periodo de tiempo que reduce el periodo de inactividad de los buques en puerto durante sus paradas técnicas.
La entrada en funcionamiento del Hidramar Ultra 22000 modifica la capacidad operativa de la reparación naval en las Islas. Con 240 metros de eslora y una capacidad de elevación de 22.000 toneladas de peso muerto, la instalación permite a Santa Cruz de Tenerife recibir en dique seco a buques de porte Panamax. Entre este tipo de embarcaciones se encuentran portacontenedores, tanqueros de producto, cruceros de mediano tamaño, buques cableros y unidades de apoyo a la industria offshore.
Reparaciones navales del Atlántico
Hasta ahora, la falta de una instalación de estas dimensiones en el archipiélago obligaba a los barcos que navegaban por el Atlántico Medio a desviarse hacia puertos del norte de Europa o de la costa oeste africana para realizar sus inspecciones obligatorias de clasificación o reparaciones bajo la línea de flotación. La certificación de esta maniobra permite a Tenerife Shipyards asumir estos trabajos en el propio puerto tinerfeño.
Las instalaciones quedan preparadas para realizar intervenciones mecánicas y estructurales complejas. Entre los trabajos previstos sobre la solera se encuentran la sustitución de acero en casco, la revisión de líneas de ejes, el mantenimiento de timones y hélices, el cambio de válvulas de fondo y la limpieza de cascos mediante agua a ultra alta presión (Ultra High Pressure Hydroblasting) previa a la aplicación de pintura marina.
A por el empleo
En el plano económico, la actividad del dique seco prevé la generación de más de 150 empleos directos y 300 indirectos en la isla. La demanda de personal abarcará especialidades como soldadura homologada, calderería, tubería industrial, electricidad naval, mecánica e hidráulica de potencia.
Finalizada la inmersión de este sábado, el equipo técnico del astillero ha iniciado la fase de ajuste de los picaderos sobre la solera del dique y la comprobación de los sistemas de alineación para la traba de barcos. Una vez concluidas las inspecciones administrativas correspondientes, Tenerife Shipyards fijará la fecha para la varada de la primera embarcación comercial en las próximas fechas.
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