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Elena Alcover (de pie, en el centro) junto a su equipo de DataGrowth / CEDIDA

Elena Alcover (Datagrowth): "En Canarias hay talento, pero los salarios en el sector tecnológico no son competitivos con la Península"

La CEO y cofundadora de DataGrowth, una empresa tecnológica, participó este miércoles en el Canarias Destino Startup, un evento celebrado en el Palacio de Congresos de Canarias

Elena Alcover Jorge es matemática, data scientist y emprendedora canaria. Es CEO y cofundadora de Datagrowth, una empresa tecnológica especializada en inteligencia artificial, análisis de datos y machine learning que puso en marcha en 2024 junto a Pablo Ramos.

Tras desarrollar parte de su trayectoria profesional fuera de las Islas, la joven decidió regresar a Canarias para poner sus conocimientos al servicio del tejido empresarial del Archipiélago.

Desarrollo de soluciones

La compañía trabaja en el desarrollo de soluciones de automatización, inteligencia artificial, business intelligence, machine learning e ingeniería de datos aplicadas a las necesidades de las organizaciones.

En apenas tres años, la compañía ha crecido hasta contar con un equipo de siete personas. Una trayectoria que le valió a Alcover el Premio AJE Canarias Under30 en 2026, un reconocimiento a su apuesta por el emprendimiento joven y tecnológico.

El evento

Este miércoles, Alcover y DataGrowth participaron en Canarias Destino Startup, que celebra este año su cuarta edición en el Palacio de Congresos de Canarias como punto de encuentro para startups, empresas, inversores y otros actores del ecosistema innovador de las Islas.

El evento, que se desarrolla en formato feria con stands, ponencias y mesas redondas, busca impulsar el emprendimiento tecnológico, favorecer la captación de inversión y consolidar a Canarias como un hub de startups.

[Pregunta] Usted es matemática, data scientist y emprendedora. ¿En qué momento decidió convertir sus conocimientos sobre datos e inteligencia artificial en una empresa?

[Respuesta] Surgió a raíz de trabajar en A Coruña (Galicia) para Inditex. Allí, el departamento de tecnología estaba externalizado. Es decir, trabajábamos con numerosas consultoras y agencias, como lo que hoy en día es Datagrowth.

Tras trabajar con tantas personas y empresas diferentes surge la inquietud de querer crearlo a mi manera. En ese momento conocí a Pablo Ramos, quien actualmente es mi socio. Él ya tenía experiencia en el mundo del emprendimiento y comenzamos juntos esa bonita etapa de emprender, que además justo coincidió con la vuelta a Canarias.

¿Qué la llevó a querer desarrollar el proyecto en el Archipiélago?

Soy de aquí, de Santa Cruz de Tenerife, y tenía claro que si emprendía quería hacerlo en mi isla para aportar al tejido empresarial del Archipiélago. En su momento me fui en busca de mejores oportunidades y deseaba crear también ese espacio para que jóvenes como yo estuviesen en un sitio donde desarrollarse. Juntando un poco todas esas piezas nació Datagrowth.

¿Qué debería cambiar para que más jóvenes con perfiles científicos y tecnológicos puedan formarse, emprender y construir proyectos sin tener que salir de las Islas?

Creo que en los últimos años se ha visto cierto cambio en el sector. Hay muchísimas ayudas por parte del Gobierno y de los cabildos para fomentar todo este desarrollo tecnológico que están viviendo las islas. Todavía nos queda mucho camino, sí que creo que hay bastantes facilidades, tanto a la hora de emprender como de desarrollarte. 

Poco a poco vamos despuntando y cada vez más somos las empresas tecnológicas que nos asentamos en las islas.

¿Qué aspectos se atraviesan aún?

Es verdad que a nivel salarial aún no somos competitivos con la Península. Se trata de ir trabajando poco a poco en esa línea que se está trazando para crear aquí un gap tecnológico que pueda albergar todo el talento canario que tenemos.

Elena Alcover recibe el premio AJE Canarias Under30 / CEDIDA

¿Cuántas personas forman actualmente el equipo de Datagrowth?

Somos siete en total: dos fundadores y cinco empleados. En estos tres años, hemos ido creciendo poco a poco orgánicamente.

¿En la empresa encontraron dificultades a la hora de contratar trabajadores en un principio?

A la hora de contratar la verdad es que hemos tenido muchísima suerte y facilidades. Yo estudié aquí Matemáticas, entonces siempre he estado muy vinculada a la universidad. Por ejemplo, una vez al año siempre he impartido alguna charla y sigo teniendo contacto con la gente de allí.

Al final, el alumnado poco a poco también me ha ido conociendo y, al tener esa relación, siempre que hemos abierto alguna posición hemos tenido bastante éxito.

¿Suelen tener muchos candidatos?

Se han inscrito muchas personas de Matemáticas, Física, Ingeniería y, la verdad es que no hemos tenido ninguna dificultad en encontrar talento. Estamos súper contentos: el 100% de nuestra plantilla es talento canario.

Datagrowth nace en 2024 con el objetivo de acercar la inteligencia artificial y el aprovechamiento de los datos a las empresas. ¿Qué necesidades detectaron en el tejido empresarial canario para pensar que había un nicho de mercado?

Pues fíjate que nacimos hace poquito, entre comillas, pero esa necesidad ha cambiado porque, como en esta era de la inteligencia artificial todo va tan rápido, hay diferencia entre los inicios y lo que detectamos ahora. El avance es espectacular.

Cuando iniciamos Datagrowth, lo hicimos como una consultoría tradicional de datos. Detectamos que existían numerosas fuentes de información que normalmente estaban desperdigadas en las compañías y las personas no estaban aprovechando esos datos.

Y ahí llegaron ustedes.

Entonces, nace la empresa como una consultora de servicios para ordenar los datos de las compañías y montar una infraestructura común, que toda la información esté albergada en el mismo sitio. Que puedan explotarla para aportar valor a la empresa. Que a la hora de tomar una decisión se haga en base a los datos y no a la intuición.

Elena Alcover, CEO y cofundadora de Datagrowth / CEDIDA

Pero la irrupción de la inteligencia artificial ha cambiado también las necesidades de las empresas.

Ha llegado la era de la inteligencia artificial y ahora el mercado lo que demanda es cualquier herramienta o servicio de inteligencia artificial. Lo que más estamos encontrando en las diferentes pymes canarias es que todas ya tienen esa inquietud por empezar a aplicar la IA.

La mayoría de compañías sabe que la inteligencia artificial es una herramienta buena y quiere integrarla en su día a día, pero no sabe cómo. Esto es simplemente un servicio de acompañamiento, de explicar cómo implementarla para que aporte el máximo valor posible.

Hace unos años todavía había mucho miedo a la inteligencia artificial. ¿Notan que esa mentalidad está cambiando entre las empresas?

Justo. Antes teníamos que hacer más trabajo de evangelización, de enseñar a las empresas. Al final, en un cambio cultural, ese es el más grande, el de asimilar; ya luego el tecnológico viene solo.

Ahora las empresas ya tienen claro que es una herramienta positiva, la quieren empezar a implementar y simplemente se encuentran perdidas en cómo dar el primer paso. Para eso estamos nosotros, para ayudarles.

¿Entonces cuál es ahora el principal problema? ¿Que las empresas quieren utilizarla, pero no saben cómo hacerlo correctamente?

El sector en ese sentido sí que ha cambiado, confía en la herramienta y ahora el problema es un poco al revés: todo el mundo la usa, pero cada uno lo hace de manera diferente. Lo que necesitan las empresas es una estandarización, una regularización. 

¿Esta dificultad la detectan solo en pymes o también en empresas de mayor tamaño?

En todo tipo de empresas. Nosotros trabajamos con clientes muy grandes y con empresas pequeñitas. Al final, el beneficio que tienen las empresas pequeñas es que siempre van más rápido. Una vez que les explicas cuatro indicadores, ellos ya los implementan en todos sus flujos de trabajo.

Las empresas grandes tienen que hacer un trabajo un poco más profundo, pero la verdad es que es un reto en general. No solo hablando de Canarias, sino del panorama nacional y europeo.

En las últimas semanas también se ha hablado mucho de los riesgos de la inteligencia artificial, incluso en términos bastante catastrofistas. ¿Han detectado preocupación entre sus clientes? ¿Cómo abordan ese miedo?

Siempre vamos de la mano de la regularización. Es decir, en la Unión Europea sí que existe un tratado que regula el uso de la inteligencia artificial. No creo que estemos en el punto de que la IA nos domine ni mucho menos, siempre la explicamos como una herramienta de acompañamiento.

¿Cómo cree que evolucionará esa regulación en los próximos años?

En los próximos años viviremos una regularización bastante grande en el sector. Hasta este momento, en los últimos tiempos ha habido una revolución tecnológica que nos ha permitido a todos consumir este tipo de herramientas. 

Lo que nos tocará en los siguientes años es la regularización ética de esas herramientas. Costará un poco poner de acuerdo a todas las partes necesarias, es lo que vamos a vivir en un medio-largo plazo.

Canarias tiene un ecosistema tecnológico que ha crecido en los últimos años, aunque todavía está lejos de grandes polos como Madrid, Barcelona o algunas ciudades europeas. ¿Qué dificultades han encontrado ustedes para crear y hacer crecer una empresa tecnológica en las islas?

El problema es que hay un desconocimiento de todas las ventajas que existen al asentarse como empresa en Canarias. No creo que haya dificultad como tal, sino al revés.

¿Ventajas como cuáles?

Las ventajas que existen, por ejemplo, con el régimen fiscal canario (REF), no se conocen en el exterior o incluso los propios canarios no somos conocedores de la tan buena fiscalidad que tenemos, que es envidiable para el resto de Europa.

Yo siempre apuesto mucho por la divulgación, las charlas y acercar a los jóvenes la posibilidad de emprender. Quizás incluso está más ahí, en hacer ver que es posible, que se puede hacer. Porque lo que son las ayudas y los beneficios fiscales ya existen. Es más un tema de concienciación que otro tipo de problemática.

Pese a todo, Canarias no deja de estar alejada del continente europeo.

Al final la única dificultad que tienes, al ser una región ultraperiférica, es la contratación de talento. Solo si lo necesitas de fuera, porque aquí en Canarias hay talento muy bien formado en el sector tecnológico.

La otra ventaja gigantesca es que para emprender en tecnología solamente necesitas un ordenador. No hay ninguna capacidad o contexto que te deba dar Canarias para tú montar un negocio en este sector.

En definitiva, que hay un buen contexto para emprender en tecnología.

El contexto es muy positivo para hacerlo. Simplemente quizás se trata de concienciar y hacer más publicidad de todas las ventajas que tenemos. Intentar que los jóvenes se lo planteen como una salida profesional. No es obligarlos a emprender, pero que en su abanico de posibilidades sean conscientes de que existen estas alternativas.

¿Ser joven en Canarias te condiciona a la hora de emprender? 

Pienso que es una la dualidad. Por un lado tiene sus ventajas y por otro sus inconvenientes. Tienes muchísima visibilidad y las personas siempre están abiertas a hacer cualquier tipo de campaña contigo o incluso a reunirse de manera más cercana porque intentan ayudarte.

Notas que el sector está más dispuesto a ayudarte y a acompañarte al ver que estás comenzando con ese emprendimiento. Siempre hay alguna mano amiga.

¿Y las desventajas?

Yo diría que, al no tener una carrera profesional en Canarias, porque yo siempre he trabajado fuera, cuando volví no tenía la red de contactos formada para comenzar a emprender. Pero de resto, no creo que exista ninguna barrera o inconveniente. Al revés, se te abren más puertas de despachos.

En Canarias existe una demanda importante de profesionales tecnológicos. La patronal habla de unas 7.000 vacantes que no se consiguen cubrir. ¿Cómo se puede conseguir que más jóvenes se decanten por estas carreras?

Hay que fomentar en los colegios y en los institutos que las personas estudien en el ámbito tecnológico. Creo que quizás, si no tenemos en nuestro entorno a nadie que se dedique a ese sector, es un poco más difícil de materializar.

Todos sabemos lo que es un enfermero o enfermera, un bombero o una bombera, pero quizás no sabes a qué te puedes dedicar si estudias la rama tecnológica. Es más subjetivo y más difícil de ver.

¿Qué papel debe jugar entonces la educación para evitar que ese talento termine marchándose?

Si entre todos incidimos en esas etapas educativas e intentamos que un mayor porcentaje de la población acabe en estas carreras técnicas y luego lo importante es que, al acabar, sean contratados, que no se nos escapen de alguna manera o conseguir que los que están por ahí puedan retornar.

En 2026 recibieron el premio AJE Canarias Under 30. Si miras atrás, desde que pusiste en marcha Datagrowth junto a Pablo Ramos en 2024, ¿qué ha sido lo más complicado de convertirse en una empresa tecnológica en Canarias?

Todo lo relacionado con el ámbito burocrático. Si bien es cierto que yo no tenía esos conocimientos antes y quizás a otra persona le pueda resultar más sencillo.

Al final, tanto los autónomos como los empresarios tenemos muchas exigencias. Es realmente lo duro del día a día. Porque en cuanto al equipo, tenemos muchísima suerte, el nuestro es maravilloso; los clientes, siempre ha funcionado; y los proyectos nos apasionan.

¿Qué consejo le darías a otros jóvenes que tengan una idea relacionada con la inteligencia artificial o la tecnología y quieran emprender?

Les diría que lo intenten, que al final, si tienen esa semillita, esa curiosidad y esa inquietud por emprender, la única manera de quitársela es probarlo. Realmente es más sencillo de lo que uno piensa antes de comenzar. No hace falta construir una casa en un día, sino ir poco a poco y rodearte de buenos profesionales que te ayuden.

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