La responsable de Sostenibilidad de Hiperdino, Dara Sánchez. CEDIDA
La responsable de Sostenibilidad de Hiperdino, Dara Sánchez. CEDIDA

Dara Sánchez (Hiperdino): "El tejido empresarial debe implicarse en proteger la biodiversidad"

La cadena de supermercados líder en las islas impulsa la reforestación de ecosistemas amenazados a través de estaciones de avifauna en 15 centros educativos de Gran Canaria, Tenerife y La Palma

Alberto Ley

La protección del medioambiente y la educación de las futuras generaciones convergen de manera directa en el proyecto BRINZAL. Esta iniciativa, impulsada conjuntamente por Fénix Canarias, la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias y la cadena de supermercados HiperDino, busca fomentar la reforestación y la conservación de los ecosistemas insulares. El programa se desarrolla actualmente en quince centros educativos de La Palma, Tenerife y Gran Canaria, centrando sus esfuerzos en divulgar el papel fundamental que desempeñan las aves frugívoras en la dispersión natural de semillas.

Para profundizar en el alcance corporativo y ecológico de esta alianza público-privada, Atlántico Hoy dialoga con Dara Sánchez, responsable de Sostenibilidad de HiperDino. La directiva analiza cómo la compañía de distribución integra la recuperación de espacios naturales gravemente amenazados dentro de su operativa diaria, demostrando un firme compromiso empresarial con la preservación de la riqueza natural del archipiélago a largo plazo.

(Pregunta) ¿Qué supone el proyecto Brinzal y cómo se está involucrando HiperDino en esta iniciativa conjunta?.

(Respuesta) El proyecto Brinzal es una iniciativa eminentemente de conservación y de educación ambiental. Lo que buscamos es recuperar ecosistemas que están amenazados en Canarias, como pueden ser el bosque termófilo, la laurisilva o el monteverde. Lo hacemos a través de una acción muy concreta: facilitar a las aves autóctonas acceso a agua y frutos mediante unas estaciones que instalamos en los colegios adscritos al proyecto. Esto permite a su vez que las aves se alimenten de esos frutos y dispersen las semillas de esas especies en riesgo de extinción.

Desde la responsabilidad corporativa, ¿por qué resulta fundamental apostar por la restauración de los bosques de nuestras islas?

Creo que es importante por distintos motivos. Por un lado, por la preservación del suelo, ya que permite reducir la erosión que sufrimos en Canarias. Por otro lado, esta reforestación nos ayuda a mitigar los efectos del cambio climático. Y, por último, el motivo probablemente más importante para nosotros en este proyecto: la conservación de la biodiversidad. En Canarias siempre hemos tenido muchas especies endémicas únicas y nuestro gran objetivo empresarial es preservarlas.

Este programa ya se está aplicando en 15 centros educativos de La Palma, Tenerife y Gran Canaria. ¿Qué valor tiene para la marca involucrar a los niños en el cuidado de los pájaros y de la vegetación nativa?

Tiene mucha importancia y mucho valor estratégico porque entendemos que quienes van a cuidar de nuestro entorno y de la biodiversidad en Canarias van a ser los niños, y es imposible que nos sintamos implicados en algo si no lo conocemos de primera mano. Es verdad que este proyecto tiene esa parte de conservación, pero sobre todo hace un gran énfasis educativo. Queremos que los escolares vean las aves de primera mano, que descarguen las fotos de las cámaras de fototrampeo, que empiecen a identificar un mirlo de otro pájaro y que se hagan responsables de reponer los frutos o limpiar las estaciones.

HiperDino y Educación impulsan la reforestación escolar con el proyecto BRINZAL. AH
HiperDino y Educación impulsan la reforestación escolar con el proyecto BRINZAL. AH

Los datos oficiales advierten de que apenas se conserva un 5% de la laurisilva en Gran Canaria. Ante una situación tan crítica, ¿cree que el tejido empresarial debe dar un paso al frente para frenar esta pérdida de biodiversidad?

Considero que el tejido empresarial canario siempre debe estar involucrado en el territorio que ocupa. En nuestro caso, HiperDino es una empresa puramente y 100% canaria que claramente quiere apostar por el entorno en el que está. Este proyecto responde al objetivo número nueve de nuestro Plan Estratégico de Sostenibilidad: preservar los recursos hídricos y la biodiversidad en el archipiélago. Nosotros sí sentimos esa responsabilidad directa hacia el planeta en general y hacia la sociedad canaria en particular.

Las instituciones públicas ya miran hacia El Hierro y La Gomera como próximos destinos del programa. ¿Contemplan desde HiperDino mantener este modelo de apoyo ambiental a largo plazo?

Estamos muy contentos de poder colaborar con la Consejería de Educación y con Fénix Canarias en este tipo de iniciativas y no nos ponemos límites corporativos en ese sentido. Queremos afianzar bien los pasos que hemos dado este primer año porque realmente buscamos ver resultados, pero la ampliación a otras islas y a otros centros escolares es una meta que, por supuesto, nos planteamos firmemente.

Más allá de la teoría, los alumnos participan instalando comederos y bebederos en sus propios colegios. ¿Cómo ayuda esta experiencia práctica a que los jóvenes valoren más la riqueza natural de Canarias?

Primero les ayuda a conocer su entorno más inmediato. Hemos estado en colegios de zonas de medianías y áreas rurales donde los niños están rodeados de pájaros y de vegetación, y no necesariamente conocen sus nombres o saben quiénes transitan por allí y cómo pueden protegerlos. Creo que desde ese punto de vista es muy enriquecedor porque se comparte la educación en el aula con la educación en el campo. Participar siempre es una fuente de aprendizaje muy valiosa; vivirlo en tu propia piel me parece un componente añadido fundamental para el éxito.

El proyecto lleva la naturaleza a las escuelas, que a menudo suelen estar en zonas urbanas. ¿Es este el camino educativo para que la biodiversidad se recupere también fuera de los espacios protegidos?

La educación siempre es el mejor camino. En el caso concreto de Brinzal, actualmente siempre trabajamos con centros rurales, nunca urbanos. Sin embargo, es una muy buena reflexión, porque desde la compañía nos planteamos cómo poder llevar un proyecto como este a las zonas urbanas, ya que estamos dejando fuera a muchos niños y niñas que podrían estar profundamente interesados en ese conocimiento. Cuantos más menores estén involucrados, entiendan qué tienen a su alrededor y quieran cuidarlo, mayores garantías tendremos de que nuestro entorno se conserve.