Ariel Alpízar, presidente de la Asociación de Autónomos de Fuerteventura / ASOCIACIÓN DE AUTÓNOMOS DE FUERTEVENTURA
Ariel Alpízar, presidente de la Asociación de Autónomos de Fuerteventura / ASOCIACIÓN DE AUTÓNOMOS DE FUERTEVENTURA

Los autónomos de Fuerteventura explotan: "Emprendí en Cuba y la situación me recuerda a la de allí"

Los trabajadores por cuenta propia de la isla han organizado una manifestación para el 22 de julio en Puerto del Rosario

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marcos moreno

“Nuestra voz, nuestro futuro”. “Trabajo digno, respeto real”. “¡Basta ya!”. Son solo algunos ejemplos de las consignas que se podrán escuchar el próximo 22 de julio, cuando alrededor de 400 autónomos en Fuerteventura tomen otra vez las calles de Puerto del Rosario para protestar contra las dificultades a las que —dicen— se enfrentan cada día.

No será su primera medida de presión. En el último año se han manifestado e incluso organizaron una huelga de datáfonos porque aseguran que están sometidos a una importante presión fiscal. Aquel parón de los TPV se extendió a Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote y algunos puntos de la Península. Pero su lucha, exclaman, no ha terminado.

"No hacen lo suficiente"

Ariel Alpízar, presidente de la Asociación de Autónomos de Fuerteventura, subraya que “no se está haciendo lo suficiente” para proteger a los trabajadores por cuenta propia. “En vez de mejorar, notamos que vamos para atrás”, apostilla. Señala que uno de los principales problemas está en que nadie ha frenado la carga burocrática a la que se enfrentan.

Pone sobre la mesa que una de sus reivindicaciones está relacionada con la existencia del autónomo colaborador. Se trata de una figura a la que deben acogerse quienes quieran ser empleados de una pequeña empresa familiar con pocos empleados. El inconveniente, apunta, es que implica renunciar a un sinfín de derechos laborales como el paro y la jubilación.

Las bajas

Otro tema relevante está relacionado con las bajas laborales. Exige que las asuma la Seguridad Social o quien corresponda, pero que no recaiga sobre los autónomos. En el caso de las comunes, cuenta, deben cubrir hasta el 50%. Una cifra que, apunta, muchas pequeñas empresas no pueden resistir —por lo que se llegan a plantear hasta el cierre—.

Solicitan que las bajas laborales sean asumidas por el Estado o recibir algún tipo de ayuda económica. Señala que entre los sectores que más sufren el problema están la hostelería y el comercio. Sobre todo, apunta, cuando son empresas familiares con tres o cuatro trabajadores. Insiste en que debe haber un mínimo de protección para quienes deciden emprender.

Medidas de presión

“Creemos que debe existir una red mínima de seguridad para los autónomos. No puede ser que una persona emprenda, le vaya mal y termine perdiendo la casa, el coche y todo su patrimonio”, prosigue. “Un trabajador por cuenta ajena, si pierde su empleo, tiene derecho a una prestación”, apostilla.

“Un autónomo, cuando le va mal, lo pierde absolutamente todo y puede terminar en la calle”, insiste. Como medida de presión, también se plantean que un gran número de autónomos se dé de baja durante un trimestre. “Nosotros ni siquiera tenemos el derecho real a manifestarnos, porque para muchos cerrar un solo día hace inviable el negocio”, exclama.

Autónomo de una de las pymes frente a su negocio / EFE
Autónomo de una de las pymes frente a su negocio / EFE

"Conocer la realidad"

Unido a la decisión que tomaron del parón de datáfonos, sostiene que las medidas, aunque sean “drásticas”, consiguen que los políticos “abran los ojos y actúen”. “No tiene ningún sentido sentarse a negociar sobre los autónomos sin conocer la realidad que vivimos”, dice.

“Hay sindicatos cuyos trabajadores están protegidos cuando ejercen su derecho a manifestarse. Nosotros, en cambio, muchas veces ni siquiera podemos hacer algo tan básico como reclamar nuestros derechos porque cerrar un día nos supone un perjuicio económico que no podemos asumir”, reflexiona.

"Es triste"

“Llevo siete años aquí, tengo la nacionalidad española porque mis abuelos eran canarios que emigraron. Allí también emprendí y la situación que vivimos ahora mismo en España me recuerda, desgraciadamente, a lo que se vivía allí. Es triste que un país como España tenga a los autónomos sometidos a este nivel de presión y la falta de ayudas”, destaca.

En conclusión, sus quejas serán escuchadas el próximo 22 de julio en una manifestación a la que esperan que acudan, al menos, unos 400 autónomos. Un encuentro que no tiene pinta de ser el último mientras sus demandas no sean escuchadas por parte de las administraciones.