La Guardia Civil ha esclarecido 17 delitos de robo con fuerza en viviendas vacacionales y establecimientos hoteleros de Fuerteventura, así como otros tres delitos de estafa por el uso de tarjetas bancarias sustraídas.
Los hechos se produjeron entre los meses de abril y mayo en el municipio de La Oliva. La investigación ha terminado con la detención de un hombre multirreincidente, con más de 50 antecedentes por delitos contra el patrimonio.
Víctimas turistas
La actuación comenzó tras la presentación de varias denuncias en el Puesto Principal de Corralejo. La mayoría de las víctimas eran turistas que alertaron de la sustracción de pertenencias y objetos de valor en habitaciones de hotel y viviendas vacacionales.
En algunos casos, los robos se produjeron mientras los ocupantes se encontraban dentro de los inmuebles. Además, antes de que pudieran bloquear las tarjetas bancarias sustraídas, el detenido las habría utilizado para realizar pagos y disposiciones económicas.
Compras, apuestas y taxis
Según la Guardia Civil, con esas tarjetas se sufragaron diferentes gastos, entre ellos la compra de tabaco y bebidas, apuestas e incluso trayectos en taxi dentro del municipio.
A medida que avanzó la investigación, los agentes comprobaron que los hechos seguían un mismo modo de operar. El presunto autor accedía a las viviendas mediante escalo, saltando muros y aprovechando puertas o ventanas abiertas o sin asegurar.
Robos de madrugada
Los robos se producían generalmente durante la madrugada, cuando las víctimas estaban descansando. En cuestión de minutos, el presunto autor sustraía objetos de valor y efectos fáciles de vender.
En algunas ocasiones llegó a ser sorprendido o visto por los propios moradores, lo que generó situaciones de gran nerviosismo e incluso episodios de ansiedad entre las víctimas.
Puesta a disposición judicial
El análisis de las denuncias, las pruebas recopiladas y las grabaciones obtenidas durante la investigación permitió a los agentes identificar al sospechoso por sus características físicas, complexión y vestimenta.
Además, fue reconocido por guardias civiles que ya habían intervenido con él en actuaciones anteriores relacionadas con la seguridad ciudadana, una circunstancia que resultó clave para avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Comparecencias judiciales
El detenido y las diligencias instruidas fueron puestos a disposición judicial.
Finalmente, se decretó su puesta en libertad con la obligación de comparecer ante el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.