El uso de drones como herramienta de vigilancia en las playas de La Oliva (Fuerteventura) ha permitido al Gobierno de Canarias realizar más de un millar de misiones desde la puesta en marcha del servicio el pasado julio.
En concreto, la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas ha contabilizado 1.026 vuelos hasta el 15 de febrero, según explicó el consejero del área, Manuel Miranda, en comisión parlamentaria.
Vigilancia y rescate
El proyecto, enmarcado en la estrategia autonómica de prevención de ahogamientos, busca mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias en el litoral y reforzar la seguridad de las zonas de baño.
De las actuaciones realizadas, 692 correspondieron a misiones de vigilancia preventiva con una duración media de diez minutos. Otras 91 fueron intervenciones de apoyo solicitadas por el servicio de Salvamento, y 30 se desarrollaron en operaciones de rescate sin necesidad de liberar salvavidas.
Tareas preventivas
Miranda recordó que Canarias es “el único territorio europeo con temporada alta los 365 días del año”, lo que implica mayor afluencia de bañistas y la necesidad de contar con recursos técnicos avanzados en la gestión de emergencias. Por ello, la Consejería trabaja junto a entidades como la asociación Canarias 1.500 kilómetros de costa y Asocan para diseñar políticas públicas orientadas a reducir los accidentes en el mar.
Entre las actuaciones complementarias destacan las campañas de sensibilización, los programas escolares de formación en seguridad acuática y las iniciativas dirigidas al turismo, que incluyen la traducción de mensajes preventivos a varios idiomas.
Vigilancia del litoral
El municipio de La Oliva fue elegido para el desarrollo del proyecto piloto debido a la amplitud de su litoral y a la peligrosidad de algunas de sus playas, donde entre 2023 y 2025 se registraron 11 fallecimientos.
El dron utilizado incorpora tecnologías de última generación: cámaras de control con un radio de hasta un kilómetro, capacidad de localización de objetivos a 1.500 metros, sistemas de auto inflado y altavoz para emitir instrucciones durante las operaciones.
Su base se encuentra junto a las playas del municipio, mientras que el centro logístico opera desde el Parque Tecnológico de Fuerteventura, que también lidera la investigación en el uso de aeronaves no tripuladas en emergencias.