Loading...
Embarcaciones con la pancarta en contra de las piscifactorías / GREENPEACE

La Aldea alza la voz contra las jaulas marinas: “Nuestro mar no es un polígono industrial”

Los colectivos alertan del impacto ambiental y económico de las 24 jaulas marinas proyectadas cerca de espacios protegidos de Gran Canaria

La costa de La Aldea ha sido este sábado, víspera del Día Mundial de los Océanos, el escenario de una protesta ciudadana contra el proyecto de instalación de jaulas marinas para acuicultura industrial que la empresa Gran Canaria Bass Company SL pretende desplegar en el litoral del municipio.

La movilización, convocada por Greenpeace en colaboración con la Plataforma por un Litoral Limpio, reunió a cientos de personas para exigir la paralización inmediata de un proyecto que los colectivos rechazan de forma frontal y que califican como un “atentado ecológico y socioeconómico”.

“No a la macrogranja marina”

“Hoy el pueblo de La Aldea y la sociedad canaria han dejado claro que no van a permitir que conviertan nuestro mar en un polígono industrial”, ha declarado Irene Sánchez Lasso, portavoz de Greenpeace en Canarias.

Durante la protesta, varias embarcaciones navegaron hasta el espigón de la playa de La Aldea con una pancarta en la que podía leerse “No a la macrogranja marina de La Aldea”. En tierra, unas cientas personas 

esperaban para sumarse a una acción que quiso visibilizar el rechazo “por mar y tierra” a este tipo de instalaciones.

Impactos en el mar

Al término del acto, los convocantes leyeron un manifiesto conjunto en el que alertaron de los posibles impactos ambientales de las jaulas marinas, entre ellos la contaminación del agua por materia orgánica y sustancias como alguicidas, bactericidas o antibióticos.

También señalaron otros riesgos como la transmisión de enfermedades a especies silvestres, la eutrofización del medio marino, la sobreexplotación de los océanos o la posible fuga de especies criadas en las jaulas.

24 jaulas y 5.400 toneladas de lubina

Según Greenpeace, el proyecto de Gran Canaria Bass Company SL, empresa con un 90% de capital procedente de Emiratos Árabes, contempla la instalación de 24 jaulas marinas en La Aldea.

La producción prevista sería de 5.400 toneladas de lubinas, destinadas casi en su totalidad a la exportación, ya que la organización recuerda que esta especie apenas se consume entre la población canaria.

El pueblo de La Aldea se manifiesta por los posibles impactos ambientales de las jaulas marinas / GREENPEACE

Cerca de espacios protegidos

Los colectivos contrarios al proyecto advierten además de que la ubicación prevista se encuentra muy cerca de dos espacios marinos protegidos de la Red Natura 2000: la Zona de Especial Conservación Sebadales de GüíGüí y la Zona de Especial Protección para las Aves Espacio marino de Mogán-La Aldea.

También se sitúa dentro de los límites de la zona de transición de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria. Greenpeace añade que en áreas próximas se ha documentado la presencia de angelote, una especie de tiburón catalogada en peligro crítico de extinción por la UICN.

La pesca artesanal, en alerta

Más allá del impacto ambiental, los convocantes sostienen que la macrogranja supondría un golpe para la pesca artesanal del municipio, históricamente vinculada a la vida de La Aldea.

Greenpeace defiende que la pesca artesanal canaria es clave para la economía local y la soberanía alimentaria de las islas, y advierte de que la acuicultura industrial intensiva podría desplazar a los pescadores de sus caladeros tradicionales por la degradación del entorno marino.

El precedente de Melenara

La organización ecologista también recuerda el episodio ocurrido a finales de 2025, cuando se produjo una muerte masiva de lubinas en las jaulas de la empresa Aquanaria, ubicadas cerca de la playa de Melenara.

Aquel suceso provocó el cierre de varias playas en los municipios de Telde, Mogán, Agüimes y San Bartolomé de Tirajana, con un total de 15 playas afectadas en las costas este y sur de Gran Canaria.

“No vamos a dar un paso atrás”

Greenpeace insiste en que Canarias debe apostar por proteger el litoral a través de reservas marinas y por fomentar la pesca sostenible, no por ampliar la acuicultura industrial en sus aguas.

“Este proyecto es un nuevo ejemplo de un modelo económico extractivista que solo beneficia a unos pocos, dejando a su paso un rastro de destrucción ecológica”, ha defendido Sánchez Lasso. La portavoz ha advertido de que la organización seguirá movilizándose si la Administración ignora a la ciudadanía: “No vamos a dar un paso atrás”.