Hay sensaciones que se convierten en un lujo con el paso de los años o la pérdida de la movilidad. Una es montarse en bicicleta, sentir la brisa en la cara y volver a pasear por el barrio. Por eso nació En bici sin edad (Cycling Without Age), para devolver esta experiencia y combatir la soledad no deseada entre nuestros mayores, una iniciativa internacional surgida en Copenhague hace 16 años que hoy rueda en más de 3.500 ciudades de todo el mundo.
En Gran Canaria, este movimiento de economía social y solidaria cobra vida de la mano de la Asociación Mejor en Bici. Tras el impacto positivo de sus primeros cinco años de andadura en Las Palmas de Gran Canaria, donde el proyecto se impulsó en 2021 a través de Sagulpa y la Concejalía de Movilidad bajo el nombre de Sitycleta sin límites, el balance no puede ser más esperanzador: más de 1.575 paseos realizados, más de 2.160 personas que han vuelto a conectar con su entorno y más de 11.000 kilómetros de sonrisas recorridos gracias a la dedicación de 220 voluntarios, explica Yeray Bombín, uno de los promotores del proyecto en la Isla.
A estos datos se suma el crecimiento experimentado en Telde y Jinámar desde 2023, demostrando que la bicicleta es un vehículo extraordinario para la inclusión social, la salud comunitaria y el encuentro intergeneracional.
Nueva etapa en el norte
Tras consolidar este éxito durante un lustro en la capital grancanaria, la Asociación Mejor en bici da un paso decisivo para llevar los triciclos adaptados al norte de la isla. La entidad tiene previsto expandirse próximamente al municipio de Gáldar. Lo hará en colaboración con Islas Verdes, una fundación de reciente creación que será presentada en sociedad antes de que termine el año.
Para garantizar que esta nueva etapa responda a la demanda comunitaria y a las necesidades de la población mayor local, la asociación ha reforzado recientemente su plantilla con la incorporación de una coordinadora de proyecto. Esta figura será la encargada de estructurar el despliegue en Gáldar, articular la red de voluntariado y tejer alianzas con los recursos sociales de la zona.
Ciudades pensadas para las personas
El trabajo de En bici sin edad no solo regala momentos de bienestar, sino que abre un debate necesario sobre el diseño urbano. Entornos con aceras estrechas, escasez de sombras o redes ciclistas incompletas dificultan la autonomía de las personas mayores y con movilidad reducida.
"Este verano se ha vuelto a poner de manifiesto la falta de adaptación de Gran Canaria a la realidad climática, con escasez de parques y zonas verdes en todos los municipios. Y peor aún con obras recientes de espacios públicos donde no se ponen sombras ni árboles", opina la asociación respecto a la actuación que está en marcha en el Puerto de Las Palmas.
Y es que las ciudades siguen siendo espacios hostiles para mayores y niños, lamentan. En Las Palmas, por ejemplo, sigue creciendo el uso de la bici, pero está casi todo por hacer: la red ciclista proyectada se inició en 2018 y falta más del 50% por terminar.
"En la ciudad de Europa con el mejor clima del mundo seguimos sin ver un impulso ciclista serio, por la falta de infraestructuras y de formación ciclista.
Muchas personas aprenden a montar en bici con nuestra asociación, pero no se atreven a moverse en bici por la ciudad porque no saben cómo circular y
tratar con el resto del tráfico rodado", añaden.
Demanda
El colectivo reclama más inversión en formación, sobre todo en los escolares, que son las próximas generaciones y pueden hacer de
verdad ese cambio modal.
Frente a las barreras actuales, es necesario promover ciudades más amables, integradoras y sostenibles, en las que envejecer no signifique quedar apartado de la vida de los barrios, como demuestra en En bici sin edad, un proyecto en el que el triciclo supone la conquista del espacio público.
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