La borrasca Therese ha impactado con fuerza en Gran Canaria durante la madrugada y las primeras horas de este martes. Las intensas precipitaciones han provocado inundaciones, balsas de agua y la caída de árboles en diversos puntos de la red viaria insular. Ante esta situación climatológica adversa, el Cabildo de Gran Canaria ha solicitado a la población que extreme la precaución y evite los desplazamientos innecesarios, especialmente hacia el interior.
Los servicios de Carreteras de la corporación insular han informado del cierre de varios puntos estratégicos de la movilidad terrestre. Entre las principales afectaciones se encuentra la clausura del enlace de Tarajalillo en la GC-1, a la altura del kilómetro 37 cerca de Bahía Feliz, en el sur de la isla. Asimismo, en Las Palmas de Gran Canaria se ha procedido a cerrar el acceso desde la autovía GC-1 hacia la calle Bravo Murillo debido al desprendimiento de una palmera sobre la calzada.
Las complicaciones al tráfico también se han trasladado al norte de la isla con retenciones significativas en la carretera GC-2, en las inmediaciones de Tinoca, como consecuencia de la aparición de piedras y acumulación de agua en la vía. En el sureste, la rotonda situada bajo la GC-1 en la salida 23, que conecta con Arinaga y el Cruce de Arinaga, ha quedado inhabilitada para el tránsito rodado por la subida del nivel del agua.
ℹ️ ACTUALIZACIÓN #BorrascaTherese
— CarreterasCabGC (@carreterasCabGC) March 24, 2026
🚧Precaución en la GC-21 KM 4+900, a la altura de San José del Álamo. Operarios de #CarreterasGC ya están en camino para resolver la incidencia pic.twitter.com/bKjb1nqn3p
Clases suspendidas en Bañaderos
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha señalado en una entrevista al programa Buenos Días Canarias que las precipitaciones de carácter convectivo han descargado con especial intensidad en el área metropolitana, que comprende los municipios de Las Palmas de Gran Canaria, Telde y Arucas.
Precisamente en esta última localidad se ha determinado suspender la actividad educativa en un centro escolar de la zona de Bañaderos por la proximidad de las avenidas de un barranco. Morales ha defendido la cautela institucional para evitar riesgos personales ante el margen de maniobra limitado que ha dejado la tormenta nocturna.
Vigilancia de las presas
La vigilancia hidrológica se centra ahora en la gestión de las presas de la isla. El Cabildo vigila con especial atención los cauces del suroeste de Gran Canaria, concretamente las derivaciones que afectan a Arteara, Las Niñas y el barranco de Arguineguín, donde la incorporación de caudales de agua es notablemente alta. En las medianías del sur se ha procedido además al cierre temporal de un tramo de la GC-60 entre San Fernando y Tejeda para facilitar el alivio controlado de la presa de Fataga. Como medida de seguridad, se ha procedido al confinamiento de la población en Arteara y Fataga, ante la peligrosidad de la situación y la acumulación de agua en la zona.
Morales ha destado que se mantiene un despliegue operativo constante que oscila entre los 1.500 y 2.000 efectivos de emergencias, seguridad y mantenimiento de carreteras. Morales ha explicado que la apertura y cierre de vías es constante debido a los desprendimientos de rocas y vegetación, aunque ha estimado que cuatro o cinco tramos requerirán obras estructurales de reparación importantes durante las próximas semanas para recobrar la normalidad absoluta.