Desbordamiento de un barranco de San Bartolomé por la borrasca Therese. AH
Desbordamiento de un barranco de San Bartolomé por la borrasca Therese. AH

El Cabildo de Gran Canaria solicita la intervención de la UME ante el desbordamiento de barrancos

El presidente del Cabildo, Antonio Morales eleva la emergencia a nivel 2 por las lluvias de la borrasca Therese y el lleno de 19 presas

Alberto Ley

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El Cabildo de Gran Canaria ha solicitado formalmente este martes la intervención de la Unidad Militar de Emergencias para hacer frente a las graves consecuencias del temporal de lluvia que azota a la isla. El presidente de la corporación insular, Antonio Morales, ha anunciado la activación del nivel 2 de emergencia, un paso administrativo imprescindible para que el Gobierno de Canarias asuma la coordinación de la crisis y se puedan movilizar los recursos humanos y la maquinaria pesada del estamento militar en las zonas más afectadas, en concreto, se procede a la activación inmediata de la Unidad de Intervención de Emergencias de Canarias (UIEM) del Segundo Batallón de la UME (Base de Gando).

La situación en la geografía insular se ha complicado de manera notable en las últimas horas debido a que 19 presas de Gran Canaria han alcanzado el límite de su capacidad máxima y han comenzado a aliviar agua de forma natural hacia los cauces públicos. Este escenario meteorológico e hidrológico mantiene a los servicios de seguridad en alerta constante por el fuerte caudal que discurre por los barrancos, aunque hasta el momento las autoridades no han notificado daños personales vinculados directamente al paso de la borrasca.

Una docena de carreteras cortadas

Las precipitaciones acumuladas y la saturación del terreno han provocado el cierre técnico de doce carreteras en diferentes puntos de la red viaria insular. Los cortes de tráfico responden a corrimientos de tierra, la crecida repentina de los cauces de agua que cruzan las calzadas y el desprendimiento de piedras de grandes dimensiones sobre el asfalto que impiden una circulación segura para los conductores.

Entre las principales incidencias notificadas por los servicios de conservación de carreteras destacan los problemas en los enlaces costeros y del sur. El acceso de Tarajalillo en la GC-1, a la altura del kilómetro 37, permanece inhabilitado, al igual que la rotonda de la salida 23 de la misma autopista que conecta con el Cruce de Arinaga. En la capital grancanaria, la caída de una palmera bloqueó el acceso a Bravo Murillo desde la autovía marítima, mientras que en el norte se registraron fuertes retenciones en la GC-2 a su paso por Tinoca por la formación de balsas de lodo.

En la zona de medianías y cumbre, la corporación mantiene cortado un tramo de la carretera GC-60 que une San Fernando con Tejeda con el objetivo de facilitar las maniobras de alivio hidráulico de la presa de Fataga. El Cabildo mantiene el llamamiento urgente a la población civil para que restrinja al máximo la movilidad por el interior de Gran Canaria y evite acercarse a los márgenes de los barrancos para realizar fotografías o vídeos de las escorrentías.