El IV Encuentro Internacional de Cocinas Rurales Terrae Gran Canaria ha concluido con un mensaje claro: los cocineros del ámbito rural reclaman más visibilidad y alianzas con productores y profesionales de otros países para fortalecer un movimiento gastronómico en crecimiento.
Durante la clausura, celebrada tras tres jornadas de actividad en distintos puntos de la isla, los participantes coincidieron en la necesidad de tejer una red sólida que dé voz al mundo rural y permita afrontar problemas comunes que afectan al sector.
El chef Luis Alberto Lera, elegido como representante del colectivo, subrayó que el objetivo principal es consolidar el movimiento y mantener la unión entre profesionales que defienden el campo y su identidad.
Alianzas internacionales
Uno de los ejes del encuentro fue la propuesta de ampliar el movimiento con la incorporación de cocineros de países como Italia, Portugal y Andorra, presentes en esta edición.
La intención es crear sinergias internacionales que permitan compartir experiencias y afrontar retos similares, desde la despoblación hasta la falta de reconocimiento del sector rural.
Los participantes coincidieron en que la colaboración entre territorios puede reforzar el papel de la gastronomía rural como motor cultural y económico.
Visibilidad del campo
Los cocineros insistieron en la necesidad de dar protagonismo no solo a la restauración, sino también a productores, artesanos y oficios tradicionales, cuya continuidad consideran en riesgo por la falta de relevo generacional.
Durante el debate, se destacó que muchos de estos perfiles siguen siendo “invisibles” pese a su papel clave en la cadena alimentaria, lo que limita el desarrollo del entorno rural.
Asimismo, se reclamó una mayor implicación institucional y social para garantizar la sostenibilidad de estos sectores.
Obstáculos y propuestas
Entre los principales problemas señalados figura la burocracia, que en muchos casos dificulta el uso de productos propios o la actividad de pequeños productores.
Algunos participantes plantearon la necesidad de simplificar normativas y adaptar la legislación a la realidad del medio rural, así como crear infraestructuras que faciliten la distribución de productos como la carne de caza.
También se abordó la falta de representación específica del sector en las estructuras actuales, lo que, según los asistentes, dificulta la defensa de sus intereses.
Movimiento en crecimiento
El congreso ha servido para consolidar Terrae como un espacio de referencia para la gastronomía rural, con un modelo que combina ponencias, muestras gastronómicas y visitas a proyectos agroalimentarios de la isla.
La consejera de Desarrollo Económico del Cabildo de Gran Canaria, Minerva Alonso, destacó el compromiso de la isla con la economía circular, la producción sostenible y el ecoturismo.
Con esta cuarta edición, Terrae refuerza su papel como punto de encuentro de un movimiento emergente que busca redefinir el papel de la gastronomía rural en el contexto actual.
