La planta de reciclaje ubicada en el vertedero del Salto del Negro está colapsada. Las instalaciones, que dependen del Cabildo de Gran Canaria y prestan servicio a 13 municipios de la Isla a través de una empresa privada, no cuentan con la capacidad suficiente para separar toda la basura. Como consecuencia, algunos días es imposible dividir los residuos.
Fabio Rodríguez Velázquez, secretario de Medioambiente de la Federación de Servicios Públicos (FSP) de UGT en Gran Canaria, cuenta que la situación se agrava a principios de semana y en fechas señaladas como la Navidad, periodos en los que se acumula una mayor cantidad de restos. Por otro lado, señala el peligro que supone para los camiones de recogida.
Los municipios
“No tenemos”, apunta, “infraestructuras para reciclar tanta basura”. El inconveniente afecta a todos los ayuntamientos que cada día encargan a sus trabajadores de limpieza transportar los residuos hasta Salto del Negro: Agaete, Artenara, Arucas, Firgas, Gáldar, Moya, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida, Santa María de Guía, Tejeda, Teror, Valleseco y San Mateo.
El representante sindical expone que lo normal es llegar y descargar en unos fosos para después llevar las bolsas a la cinta de reciclaje. Pero si no hay hueco —dice— la única alternativa que tienen es subir con los vehículos a enterrarlo todo sin antes haber apartado aquello que es reciclable como —por ejemplo— los plásticos, el vidrio, el cartón o el papel.
Posibles averías
Relata que el vertedero cierra cada sábado a las dos de la tarde hasta el lunes a las siete de la mañana, una de las razones por las que los lunes se complica la situación. A lo largo de la última semana solo han podido descargar dos o tres días en la zona habilitada para el reciclaje. El resto de las jornadas han tenido que enterrarlo todo sin dividir los residuos.
“La planta no tiene capacidad para reciclarlo todo”, asevera Rodríguez Velázquez. Matiza que, aunque no ocurre siempre, cualquier incidencia dentro del vertedero —como podría ser la avería de cualquier máquina— puede hacerlo todo más difícil e impedir que la basura se llegue a reciclar como establece la normativa —no hacerlo está prohibido por la ley—.
La normativa
Desde UGT, a través de un comunicado, han denunciado que en Salto del Negro se entierran residuos municipales sin cumplir con la normativa vigente, “poniendo en riesgo tanto la legalidad del vertedero como la seguridad de los trabajadores”. Recuerdan que la ley exige un tratamiento previo de toda la basura que llega antes de proceder a enterrarla.
“Esta situación vulnera los principios de prohibición y prevención del depósito incontrolado de residuos y expone a los trabajadores a riesgos significativos”, sostiene el sindicato. “Recordamos que incumplir estas normas puede acarrear sanciones graves y la gestión responsable de los residuos es fundamental para la protección de la salud pública”, añaden.
Los camiones
Rodríguez Velázquez pone sobre la mesa que los conductores atraviesan una situación de peligro al tener que subir a enterrar los residuos porque no son vehículos de obra, sino de carretera —lo que incrementa el riesgo de roturas y accidentes—. “Además, tienes que bajarte al suelo a llenarte de barro mientras pisas la basura”, apostilla el sindicalista.
“Es un peligro entrar con un camión que no está acondicionado para esas carreteras, pueden volcar y al salir en muchas ocasiones se quedan trabados como si pasara por la arena de la playa. El pavimento no aguanta el peso del vehículo, se te entierra”, sentencia.
