El Cabildo de Gran Canaria, a través del Instituto Insular de Deportes (IID), ha instalado en las explanadas norte y sur del Gran Canaria Arena dos esculturas de gran formato. El objetivo es reforzar la identidad multidisciplinar de la isla y reconocer el legado de sus deportistas.
El presidente Antonio Morales y el consejero de Deportes, Aridany Romero, presentaron las obras junto al escultor grancanario Manuel González. La inversión total ha sido de 189.925 euros, a la que se suman 40.000 euros por el servicio y la construcción de las bases.
Transformar el espacio urbano
Morales aseguró que “las esculturas urbanas contribuyen a convertir la ciudad en un museo al aire libre, permitiendo que las obras puedan ser contempladas por el público de forma permanente”. Añadió que estas intervenciones “humanizan y revalorizan los espacios urbanos, otorgándoles una dimensión cultural y social mayor”.
El presidente destacó que el entorno del Gran Canaria Arena, “ya una obra arquitectónica deportiva destacada, se ve enriquecido con dos piezas de un autor de reconocido prestigio”.
Homenaje a las disciplinas deportivas
El consejero Romero señaló que las obras representan “un conjunto de actividades y disciplinas deportivas practicadas en los 21 municipios de la isla y especialmente en espacios de titularidad insular, como la Ciudad Deportiva de Gran Canaria”.
Destacó que “cumplen además una función simbólica y de acogida, actuando como punto de referencia para quienes acuden a los espectáculos deportivos y culturales que se celebran en el Arena”. Las esculturas descansan sobre pedestales integrados en elementos arquitectónicos que realzan el conjunto.
La visión del escultor
Manuel González explicó que “la intervención escultórica dota de ornato a los grandes espacios públicos y articula visualmente el lugar, aportando contenido conceptual y referencias estéticas al entorno del Arena”.
La primera figura, Niké Gran Canaria, mide 3,7 metros de altura y 2,6 de envergadura. Representa a una mujer en el gesto final de un ejercicio gimnástico, inspirándose en la Victoria de Samotracia y transmitiendo valores como constancia, elegancia y triunfo.
Un homenaje colectivo
La segunda obra, Olimpia, de 4 metros de alto y 4,5 metros de ancho, es un grupo escultórico de cuatro figuras que representan atletismo, natación, gimnasia de aparatos y gimnasia de suelo. Tres figuras son masculinas y una femenina, equilibrando la representación de género.
El conjunto se organiza en torno a los aros olímpicos, que permiten que la obra sea autoportante y concentre la energía de cada disciplina. Dos figuras están a pie de basamento y otras dos elevadas, reforzando la sensación de dinamismo.
Arte y deporte
El máximo responsable del IID indicó que las esculturas “contribuyen a embellecer el recinto y a generar una simetría entre arte y deporte”, además de potenciar la zona como espacio de encuentro y convivencia ciudadana.
Manuel González, galardonado con el Can de Plata a las Artes en 2014, ha priorizado el uso del bronce en su obra pública, un material ideal por su resistencia y capacidad modeladora para grandes intervenciones en espacios abiertos.
El escultor cuenta con piezas en colecciones de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la Fundación MAPFRE Guanarteme y el CAAM, además de destacadas esculturas públicas como Exordio, el Tritón en La Laja (2011) y Ciclismo en Artenara (2015).
