La construcción del que iba a convertirse en el primer proyecto público de cohousing de Canarias ha sufrido un importante contratiempo. La licitación impulsada por el Ayuntamiento de Valleseco para desarrollar este innovador modelo de vivienda colaborativa ha quedado desierta al no presentarse ninguna empresa constructora.
La resolución, a la que ha tenido acceso este periódico, confirma que el procedimiento quedó sin adjudicar “por no presentarse ofertas a la licitación”.
El proyecto contemplaba una inversión de 1,87 millones de euros y un plazo de ejecución de doce meses para levantar un complejo residencial colaborativo en la calle Párroco Marrero Díaz del municipio grancanario.
Costes disparados
El alcalde de Valleseco, José Luis Rodríguez (PP), atribuye el fracaso inicial de la licitación al fuerte incremento de los costes de construcción provocado por la situación geopolítica internacional y el encarecimiento de determinados materiales.
Según explicó el regidor a este periódico, varias constructoras trasladaron al Ayuntamiento que algunos elementos previstos en el proyecto habían aumentado notablemente de precio debido al contexto internacional derivado del conflicto geopolítico en Oriente Medio, lo que hacía inviable concurrir a la obra en las condiciones planteadas inicialmente.
Rodríguez aseguró que el proyecto técnico ya ha sido modificado para sustituir materiales y sistemas constructivos cuyo coste se había disparado, manteniendo el presupuesto previsto inicialmente.
“Ahora en junio entra de nuevo en licitación”, señaló el alcalde.
Modelo pionero
La iniciativa había sido presentada por el Ayuntamiento como una actuación pionera en Canarias para impulsar fórmulas alternativas de vivienda y combatir el envejecimiento poblacional en el municipio.
El complejo contará con 12 pequeños apartamentos para dos personas cada uno, además de zonas comunes, comedor compartido, espacios de convivencia, áreas de esparcimiento y dependencias de apoyo como enfermería.
El objetivo municipal es crear una comunidad colaborativa orientada principalmente a personas mayores que quieran mantener autonomía residencial, pero compartiendo servicios y actividades comunes.
Gestión municipal
El alcalde explicó que el edificio será de titularidad pública y estará tutelado mediante una fundación municipal para garantizar el funcionamiento del complejo y evitar problemas de gestión entre los residentes a medida que envejezcan.
Los usuarios convivirán bajo un modelo similar al cooperativo, aunque será el Ayuntamiento quien asumirá la gestión general del inmueble, el mantenimiento y los servicios necesarios.
Rodríguez aseguró además que el proyecto ya ha despertado interés entre posibles usuarios incluso antes del inicio de las obras.
Sin ofertas
La documentación oficial recoge que el plazo para presentar ofertas finalizó el 26 de diciembre de 2025, aunque finalmente no concurrió ninguna empresa, ni siquiera pequeñas y medianas constructoras.
El Ayuntamiento confía ahora en relanzar el procedimiento este mismo verano y completar la obra aproximadamente en un año desde su adjudicación.
