Las Palmas de Gran Canaria ha amanecido este martes completamente colapsada. Un accidente de tráfico ocurrido antes de las siete de la mañana en la Avenida Marítima ha desatado un caos circulatorio que se ha dejado sentir con especial intensidad en la GC-2, una de las principales vías de entrada a la capital, donde se registraron retenciones de hasta una hora.
Según ha informado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 del Gobierno de Canarias, el percance consistió en una colisión entre dos vehículos sin heridos, producida en dirección al Puerto, a la altura de Las Alcaravaneras y muy cerca del acceso a Mesa y López. Aunque el accidente no tuvo consecuencias personales, su impacto en la circulación fue inmediato.
Desde primera hora, la ciudad se convirtió en una auténtica ratonera. La acumulación de vehículos en la Avenida Marítima terminó afectando de lleno a la GC-2, donde miles de conductores quedaron atrapados en largas colas para acceder a Las Palmas de Gran Canaria, con una circulación extremadamente lenta y momentos de colapso casi total.
A las 7:15 horas, el Cecoes confirmaba que se trataba de una colisión sin heridos en la autovía marítima, pero advertía de que podía generar importantes retenciones en la zona de Mesa y López, como finalmente ocurrió. La lentitud del tráfico obligó a muchos conductores a armarse de paciencia en un inicio de jornada marcado por atascos y frustración.
El incidente vuelve a poner de relieve la fragilidad de los accesos a la capital grancanaria, donde cualquier percance en horas punta es suficiente para paralizar buena parte de la ciudad y convertir los desplazamientos diarios en una prueba de resistencia.
