Un largo listado. Así son los documentos a los que ha tenido acceso Atlántico Hoy sobre unas subvenciones que el Cabildo de Gran Canaria concedió en metálico para proyectos en el Sáhara. Las ayudas corresponden a noviembre de 2023 y fueron otorgadas a distintos cargos.
El método para efectuar el pago era siempre el mismo: con dinero en efectivo. Las cantidades son muy diversas, aunque ninguna parece bajar de los 400 euros. Se registraron movimientos de 600,12 euros; 590,68 euros; 444,72 euros; 606,94 euros; 451,70 euros; o 590,68 euros.
Con nombre y apellidos
Las cuantías son variadas, pero lo llamativo es que se trata de abonos a personas con nombre, apellidos y —lo más importante— responsabilidades. En las casi 90 páginas se pueden ver algunos ejemplos como secretaria local, jefa municipal de sección o secretaria provincial.
Ahí es donde está la clave del asunto: ¿por qué el Cabildo Insular utilizó dinero público para financiar subvenciones nominativas que iban destinadas a cargos concretos? Una realidad que se une a que en todos los casos se decidió llevar a cabo los ingresos con dinero en metálico.

Pagos en efectivo
El tiempo ha pasado desde entonces y todo apunta a que la dinámica de pagar en efectivo para proyectos que se desarrollan en el Sáhara persiste. Ahora bien, todo apunta a que con unas bases establecidas desde el principio para evitar un posible caos con el dinero público.
El Cabildo destinó hace unos meses 1,25 millones para los campamentos saharauis y así asegurar que sigan adelante servicios como la educación o la sanidad. Un procedimiento en el que se dio luz verde a que parte de los gastos puedan justificarse con recibos y no facturas.
Control exhaustivo
La resolución, emitida por la Consejería de Cooperación Institucional y Solidaridad Internacional —encabezada por Carmelo Ramírez—, autoriza “el uso de efectivo como medio de pago en el extranjero”. Eso sí, exige un control exhaustivo en todo el proceso.
Por lo pronto, no hay rastro de que los 1.250.000 euros vayan a ser entregados de manera nominativa a personas específicas como ocurrió en el año 2023. Pero la forma de proceder es igual: pagos con metálico que tienen como destino final el territorio del norte de África.

Modelo comprobado
La razón de todo esto reside en querer adaptarse a unos territorios donde los proveedores no siempre están obligados a emitir documentación fiscal convencional. Ahora bien, pide que los recibos lleven la firma tanto del proveedor como de la entidad beneficiaria de la subvención.
“No serán admitidos aquellos recibos que no sigan el modelo comprobado y validado por el servicio de Solidaridad Internacional”, insiste. Es un modelo de pago que pidió utilizar la beneficiaria de la subvención: la Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.
Volviendo al caso inicial, el Cabildo de Gran Canaria tiene un doble reto: cumplir sus objetivos de solidaridad en el extranjero y, al mismo tiempo, ejecutar un control minucioso de cada euro público que sale de las arcas de la Corporación Insular.