Una subvención que lleva seis años empantanada generó momentos de tensión este martes durante una comisión de pleno en el Cabildo de Gran Canaria. El origen del conflicto está en una ayuda económica que la Iglesia Evangélica de El Fondillo no ha devuelto a pesar de que la Consejería de Presidencia, en manos de Teodoro Sosa, se lo ha pedido en varias ocasiones.
El objetivo del dinero era llevar a cabo un proyecto denominado ‘Edificando un futuro. Centro Social en el Fondillo 2020’. En marzo del año pasado, como publicó Atlántico Hoy, la Corporación le solicitó por segunda vez que reintegrara los 177.802,23 euros porque no había presentado el certificado final de obra como acordaron ambas partes en un primer momento.
Tribunal de Cuentas
En pleno verano de 2025, la consejera del Grupo Popular en el Cabildo Insular, Pepa Luzardo, presentó un escrito ante el Tribunal de Cuentas con el objetivo de que investigara el caso porque, de no devolverse el dinero, podría suponer un perjuicio contable a la Administración. Su petición se acabó archivando, pero parece que aún no hay nada resuelto.
El Tribunal de Cuentas, escrito en mano, consultó con el área de Presidencia. La respuesta fue clara: la subvención está en fase de reintegro. O, dicho con otras palabras, que la Iglesia Evangélica pagaría hasta el último céntimo —con los 27.781,60 euros por intereses de demora incluidos—. Ahora bien, el dinero todavía no ha llegado y el proceso puede reabrirse.

"No me ha pedido perdón"
Durante la comisión de pleno llevada a cabo este lunes, Luzardo le preguntó a Sosa cuántos expedientes tiene abiertos su Consejería en Valora —el órgano de gestión tributaria del Cabildo grancanario— para conocer si hay alguno más aparte del relativo a la subvención que lleva seis años pa’lante y pa’trás. El tema acabó derivando en un bronco debate entre los dos.
“Usted me denunció por segunda vez ese expediente y no ha salido públicamente a decir que se lo han archivado ni me ha pedido perdón, espero que algún día lo haga”, espetó Sosa. Luzardo, por su parte, explicó que el carpetazo —momentáneo— se dio cuando el Cabildo dijo que estaba en fase de reintegro, pero Valora —de la que Luzardo es consejera— lo mantiene en vía ejecutiva debido a que no se ha pagado.

¿Y si no se devuelve?
Es decir, el proceso continúa abierto y puede derivar en un embargo por parte de Valora si no se llega a producir el pago y acabar en la vía judicial. Teodoro Sosa, como respuesta a la popular, subrayó en la comisión que no puede pasar a la vía ejecutiva si está prevista la liquidación de manera voluntaria y se ha reconocido la deuda.
Aún así, el dinero aún no ha llegado a manos del Cabildo y sigue en el aire cuál será el destino de una subvención otorgada hace seis años. La situación reabre el debate —más allá de la situación administrativa de los 205.583,83 euros entregados a la Iglesia Evangélica— sobre las ayudas nominativas que concede la Corporación presidida por Antonio Morales.
Otras solicitudes
Merece la pena resaltar que quien pidió la partida es Rafael Hernández, expresidente de la COAG —organismo que representa a los agricultores y ganaderos— en el Archipiélago al estar inmerso en un procedimiento judicial por, presuntamente, explotar a menores migrantes en sus fincas privadas. Solicitó la subvención porque es el pastor del centro religioso.
Hernández es, además, presidente de la Oportunidades de Vida. La entidad ha tenido otras solicitudes de reintegro de subvenciones por el Cabildo de Gran Canaria a raíz de un proyecto sobre unos campamentos de verano. Una corresponde a agosto de 2025 y asciende a 3.862,73 euros. Otra, de noviembre de 2024, era de 2.611,50 euros.