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Juan Torres, exdecano del Colegio Oficial de Arquitectos de Gran Canaria. / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO

La salida de Juan Torres deja al Colegio de Arquitectos de Gran Canaria en manos de las urnas

La dimisión del decano abre una etapa de transición marcada por la desconfianza interna y fija el 3 de febrero como fecha clave para recomponer el rumbo del COAGC

El Colegio Oficial de Arquitectos de Gran Canaria (COAGC) afronta un momento de incertidumbre institucional tras la dimisión de Juan Torres como decano, una decisión que se formalizó después de una asamblea general especialmente tensa y que obliga a la corporación a iniciar un proceso de transición con elecciones previstas para el próximo 3 de febrero.

La renuncia se produjo tras una reunión convocada a partir de las 16.30 horas, marcada por la ausencia de debate interno y por la presentación de una documentación superior a las 600 páginas, vinculada a la gestión del propio Torres, para su aprobación. Un contexto que terminó por precipitar un desenlace que ya se intuía en el seno del colegio.

Obra del estadio

La salida del decano se produce después de varias semanas en el cargo en funciones y tras aceptar su polémico nombramiento como director insular de la Ejecución de la reforma del Estadio de Gran Canaria, una designación que generó un notable malestar interno por la posible incompatibilidad entre ambas responsabilidades.

Desde dentro del COAGC, el exvocal Manuel Feo había anticipado un escenario de ruptura. En su análisis, la gestión de Torres había acumulado votos delegados suficientes para sacar adelante las propuestas, pero a costa de profundizar la división interna. A su juicio, el resultado es un colegio “tocado” que ve resentida no solo su cohesión, sino también la imagen pública y profesional de la arquitectura en la isla.

Transición

Feo advierte además de un daño institucional que trasciende lo orgánico, al afectar a la credibilidad del colegio en ámbitos como los concursos públicos y la defensa de la autoría profesional. En este sentido, subraya que la controversia generada puede extender la desconfianza más allá del colectivo, alcanzando a la ciudadanía y a otras instituciones.

El arquitecto Juan Torres durante la presentación de la reforma del Estadio de Gran Canaria / CABILDO DE GRAN CANARIA

Con la dimisión ya consumada, el COAGC entra ahora en una etapa de transición, con un proceso electoral convocado para el 3 de febrero, en un clima interno complejo. El reto inmediato pasa por recomponer la confianza, recuperar la estabilidad y garantizar el funcionamiento normal de una institución clave para la arquitectura en Gran Canaria, en un momento especialmente sensible para la profesión.