La alerta sanitaria activada esta semana por un brote de hepatitis A en una escuela infantil de Gran Canaria evoluciona favorablemente. La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha dado por "controlado" el foco detectado entre varios menores, después de que los dos niños que habían requerido hospitalización hayan recibido ya el alta médica.
Así lo confirmó este viernes la consejera de Sanidad, Esther Monzón, quien explicó que los servicios de Salud Pública continúan realizando el seguimiento epidemiológico habitual para evitar nuevos contagios.
El brote fue notificado inicialmente tras detectarse seis casos de hepatitis A vinculados a una escuela infantil de la isla, todos ellos correspondientes a menores de edad.
Seguimiento de contactos
Monzón detalló que los equipos sanitarios mantienen el control sobre los contactos estrechos de las personas afectadas, una de las medidas habituales para contener este tipo de enfermedades transmisibles.
Además, se está administrando la vacuna a aquellas personas que tuvieron contacto con los contagiados y que no estaban previamente inmunizadas frente al virus.
La vacunación postexposición forma parte de los protocolos establecidos para limitar la propagación de la hepatitis A cuando se detectan brotes en entornos escolares o familiares.
La consejera destacó que todos los menores afectados presentan actualmente un buen estado de salud, una evolución que ha permitido considerar el brote bajo control.
Pese a ello, los servicios de vigilancia epidemiológica continúan monitorizando la situación para detectar de forma precoz cualquier posible nuevo caso relacionado con el foco inicial.
La hepatitis A es una enfermedad vírica que afecta al hígado y cuya transmisión se produce principalmente por vía fecal-oral. En la infancia suele cursar con síntomas leves o incluso pasar desapercibida, aunque puede propagarse con facilidad en entornos donde existe contacto estrecho entre menores.
Prevención e higiene
Sanidad recuerda que las principales medidas para prevenir la transmisión incluyen el lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente después de utilizar el baño y antes de manipular alimentos.
Las autoridades sanitarias también recomiendan extremar las medidas higiénicas en escuelas infantiles y en el ámbito doméstico, especialmente durante el cambio de pañales y la limpieza de superficies.