La Gerencia de Atención Primaria de Gran Canaria, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha incorporado diez nuevos dispositivos automatizados de reanimación cardiopulmonar (RCP) para reforzar la atención en los Puntos de Atención Continuada (PAC) de la isla.
La adquisición de estos equipos ha supuesto una inversión de 190.000 euros, financiada con cargo al Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027 del Ministerio de Sanidad, dentro de la estrategia de modernización del primer nivel asistencial.
Los nuevos dispositivos permitirán mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de parada cardiorrespiratoria y reforzar la dotación tecnológica en centros de atención primaria.
Equipos automatizados
Los cardiocompresores son sistemas de compresión torácica automática que garantizan una reanimación constante y eficaz, reduciendo la fatiga del personal sanitario durante la intervención.
Su funcionamiento permite ajustar de forma automática la profundidad de las compresiones, asegurando una mayor precisión y continuidad durante todo el proceso de RCP.
Además, estos equipos facilitan una colocación rápida y segura, lo que agiliza la transición desde la reanimación manual al soporte mecánico.
Centros beneficiados
Los dispositivos se instalarán en los PAC de las Zonas Básicas de Salud de Mogán, Agüimes, Santa Brígida, Valleseco, Teror, San Mateo, Firgas, Moya, Santa María de Guía y Agaete, áreas caracterizadas por su dispersión geográfica y distancia respecto a hospitales de referencia.
Estos centros atienden a una población aproximada de 140.000 personas, por lo que la incorporación de esta tecnología busca mejorar la atención en zonas con mayores dificultades de acceso.
La medida pretende reforzar la equidad en el sistema sanitario, garantizando una respuesta más eficaz en entornos alejados.
Formación sanitaria
La Gerencia de Atención Primaria ha iniciado un programa de formación específica para profesionales sanitarios, con talleres prácticos centrados en el manejo de estos dispositivos.
Las sesiones incluyen simulaciones de reanimación cardiopulmonar, así como la parametrización de los equipos y la implementación de sistemas de registro y análisis de datos.
El objetivo es asegurar un uso adecuado de la tecnología y optimizar los resultados clínicos en situaciones de emergencia.
Mejora asistencial
La compresión torácica automatizada permite reducir la variabilidad en las maniobras de RCP, mejorar la calidad de la reanimación y minimizar el riesgo de lesiones.
Además, estos dispositivos cuentan con autonomía de hasta 120 minutos y permiten mantener la asistencia durante el traslado del paciente, gracias a su compatibilidad con pruebas como rayos X.
Con esta incorporación, el sistema sanitario canario refuerza su capacidad de actuación ante emergencias y mejora la seguridad tanto de los pacientes como del personal sanitario.