La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha dado por cerrado el brote de sarampión notificado el pasado 20 de octubre en La Palma, un episodio que ha afectado a un total de 56 personas en el archipiélago.
Los casos se distribuyeron entre Gran Canaria (30), La Palma (22) y Tenerife (4), y todos "cursaron con sintomatología leve, sin registrarse cuadros clínicos graves", apuntan desde la Consejería en un comunicado emitido este martes.
Entre 25 y 44 años
Del total de afectados, 29 fueron mujeres y 27 hombres, con mayor incidencia en el grupo de entre 25 y 44 años. Aunque la evolución fue favorable en todos los casos, once personas requirieron ingreso hospitalario, con una estancia media de 4,8 días. El brote se dio por cerrado en Tenerife el 8 de diciembre y en La Palma el 7 de enero, mientras que en Gran Canaria se ha declarado finalizado este 24 de marzo tras no detectarse nuevos casos asociados dentro del periodo establecido.
El origen del brote se situó "en un caso índice en edad vacunal, vinculado a un profesional sanitario y a un menor en edad prevacunal con el que coincidió en un espacio cerrado". A partir de ahí, el seguimiento epidemiológico "permitió detectar nuevos contagios relacionados en otras islas", detallan. En total, se realizó rastreo "a más de 2.000 personas y se descartaron 117 casos sospechosos, en un operativo coordinado entre Salud Pública y los servicios sanitarios".
Vacunación
Desde la Dirección General de Salud Pública se subraya "la importancia de la vacunación, ya que el 42,86% de los afectados no estaba inmunizado frente al sarampión". Recuerdan que la vacuna, "incluida en el calendario infantil con dos dosis (a los doce meses y a los tres años), es la herramienta más eficaz para prevenir la transmisión de una enfermedad altamente contagiosa que se propaga por vía aérea o por contacto directo con secreciones".
Las autoridades sanitarias hacen un llamamiento "a revisar el estado vacunal, especialmente en menores de tres años y en personas nacidas a partir de 1978 que no tengan constancia de haber recibido la pauta completa". Asimismo, insisten en que "mantener altas coberturas es clave para evitar nuevos brotes, en un contexto internacional donde el descenso de la confianza en las vacunas ha favorecido la reaparición de esta enfermedad en distintos países".
