Imagen del intercambiador de La Laguna / AH
Imagen del intercambiador de La Laguna / AH

El Cabildo de Tenerife invierte casi 10 millones en el intercambiador de La Laguna: así será la obra

La reforma del intercambiador de La Laguna ampliará dársenas, mejorará accesos y lo conectará con Padre Anchieta sin cortar el servicio

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El intercambiador de guaguas de San Cristóbal de La Laguna está a punto de cambiar por completo. El Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha un proyecto de reforma integral que busca modernizar una de las infraestructuras clave de la movilidad en la isla, por la que pasan cada año más de cinco millones de viajeros.

La actuación, con un presupuesto de 9,8 millones de euros, no será un simple lavado de cara. Se trata de una transformación profunda que afectará tanto a la funcionalidad como a la experiencia diaria de los miles de usuarios —unos 17.000 al día— que utilizan este punto estratégico del transporte público.

Más espacio y mejor conexión

El nuevo intercambiador se diseñará pensando en algo básico pero muy necesario: que moverse por él sea más fácil y cómodo. Entre los cambios previstos destaca la ampliación de las dársenas, lo que permitirá mejorar la operativa de las guaguas y reducir congestiones en horas punta.

También se ganará espacio en las zonas de espera, algo especialmente relevante en una instalación que se ha quedado pequeña con el paso de los años. No hay que olvidar que desde su apertura en 2011 el uso del transporte público en Tenerife ha crecido de forma notable.

Otro de los puntos clave será la protección frente al clima. El proyecto incluye cerramientos acristalados que resguardarán a los pasajeros del viento, la lluvia o el frío, una mejora que puede parecer menor pero que cambia por completo la experiencia de espera.

Conexión con la pasarela de Padre Anchieta

Uno de los cambios más importantes será su integración con la futura Pasarela de Padre Anchieta, una infraestructura llamada a transformar la movilidad peatonal en la zona universitaria.

El intercambiador se adaptará para conectarse directamente con esta pasarela, facilitando el tránsito entre guaguas, tranvía y peatones. En la práctica, esto convertirá el entorno en un nodo intermodal mucho más eficiente, especialmente para estudiantes y trabajadores de la zona.

Además, se incorporarán nuevos accesos verticales —ascensores y escaleras— para mejorar la accesibilidad, un aspecto clave en una instalación con tanto volumen de usuarios.

Presentación del proyecto del intercambiador de La Laguna / CABILDO DE TENERIFE
Presentación del proyecto del intercambiador de La Laguna / CABILDO DE TENERIFE

Obras sin parar el servicio

Uno de los grandes retos del proyecto es ejecutar la obra sin paralizar el intercambiador. Para ello, se habilitará una estación provisional que permitirá mantener el 100% del servicio durante los trabajos.

Este dispositivo alternativo contará con unas 30 paradas: 17 en la avenida Ángel Guimerá y otras 13 dentro de una parcela cedida por la Universidad de La Laguna. La idea es que, pese a las obras, el usuario note lo menos posible el impacto en su día a día. La intervención completa tendrá un plazo estimado de 20 meses, aunque los tres primeros se centrarán precisamente en poner en marcha este intercambiador provisional.

Una infraestructura que se había quedado atrás

La reforma responde a una realidad clara: el actual intercambiador ya no está a la altura de la demanda. Cuando se inauguró, la red de guaguas movía unos 39 millones de pasajeros al año; hoy esa cifra se ha disparado hasta superar los 80 millones.

Este crecimiento ha obligado a actualizar no solo los vehículos —con la incorporación de nuevas guaguas en los últimos años— sino también las infraestructuras. El objetivo es claro: hacer del transporte público una opción más atractiva frente al coche privado.