Imagen de San Cristóbal de La Laguna / HOLA ISLAS CANARIAS
Imagen de San Cristóbal de La Laguna / HOLA ISLAS CANARIAS

Así es la calle más bonita de España: mide 600 metros y tiene palacios de los siglos XVII y XVIII

Un recorrido por uno de los enclaves históricos más valiosos de Canarias, donde la arquitectura colonial y la historia de La Laguna siguen vivas

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San Cristóbal de La Laguna conserva uno de los conjuntos históricos más valiosos de Canarias, y dentro de este entramado urbano destaca con especial protagonismo la calle San Agustín. Situada en pleno casco antiguo —reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial—, esta vía reúne siglos de historia a través de su arquitectura, su trazado y los edificios que la conforman.

Recorrer esta calle supone adentrarse en el pasado de la que fue capital de Tenerife, en un espacio donde conviven palacetes, viviendas señoriales y patios tradicionales que reflejan la importancia política, social y cultural que tuvo la ciudad durante siglos.

Una de las calles más antiguas de La Laguna

La calle San Agustín hunde sus raíces en los orígenes mismos de La Laguna. Parte desde la actual calle Nava y Grimón —antiguamente conocida como calle del Agua—, junto a uno de los puntos más representativos del municipio.

Su trazado, que se remonta al siglo XVI, conserva elementos originales como el pavimento de piedra volcánica, testigo de las primeras intervenciones urbanas en la ciudad. Junto a la calle La Carrera, forma parte de las vías que mejor mantienen la esencia del diseño histórico lagunero.

Este carácter se percibe no solo en el suelo que se pisa, sino también en la disposición de las edificaciones, que han resistido el paso del tiempo manteniendo su estructura y estilo.

Arquitectura señorial y huella colonial

A lo largo de su recorrido, la calle San Agustín reúne algunos de los ejemplos más representativos de la arquitectura tradicional y colonial en Canarias. Muchas de estas viviendas estuvieron vinculadas a familias influyentes de la época, lo que explica la riqueza de sus elementos constructivos.

Entre las edificaciones más conocidas se encuentra la casa vinculada al corsario Amaro Pargo, una figura histórica estrechamente ligada a Tenerife. También destaca la

Imagen de la casa Montañés en La Laguna / TURISMO DE LA LAGUNA
Imagen de la casa Montañés en La Laguna / TURISMO DE LA LAGUNA

, levantada en el siglo XVIII por un comerciante de origen neerlandés. Su patio interior, con columnas de madera y detalles tallados, refleja el estilo de la arquitectura doméstica de la época.

Edificios con nuevos usos

El paso del tiempo ha transformado la función de muchos de los inmuebles de esta calle, que han pasado de ser residencias privadas a albergar diferentes usos institucionales y culturales. En este sentido, se pueden encontrar edificios como la actual sede de Teidagua o el Hotel San Agustín, ubicado en una antigua vivienda rehabilitada que mantiene su carácter histórico.

Más adelante, la Casa Linares, construida en el siglo XVIII, ha acogido a lo largo de su historia distintas funciones, entre ellas instalaciones educativas como la UNED.

 

La Casa Montañés, símbolo del patrimonio

Uno de los inmuebles más representativos de la calle es la Casa Montañés, construida en 1746. Tras un proceso de restauración, el edificio alberga hoy el Consejo Consultivo de Canarias.

Su patio interior y su buen estado de conservación la convierten en un referente de la arquitectura doméstica de la época, siendo uno de los espacios mejor preservados del conjunto histórico lagunero.

La Casa Lercaro, joya del patrimonio histórico

En uno de los cruces más destacados de la vía se encuentra la Casa Lercaro, una de las construcciones más relevantes del patrimonio arquitectónico de Tenerife. Este edificio, levantado a finales del siglo XVI por un comerciante genovés, destaca por su fachada, su patio ajardinado y sus elementos de madera trabajada.

Su valor histórico y arquitectónico llevó a su declaración como Bien de Interés Cultural, consolidándose como una de las joyas del casco histórico de La Laguna.

Un legado vivo en Canarias

La calle San Agustín forma parte de uno de los conjuntos urbanos mejor conservados del archipiélago, donde se concentran edificaciones que abarcan desde el siglo XVI hasta el XVIII.

Este enclave no solo es un testimonio del pasado, sino también un espacio vivo que sigue formando parte del día a día de la ciudad. Su conservación permite entender el papel que desempeñó La Laguna como núcleo político, religioso y cultural en Canarias durante siglos.

Hoy, recorrer esta calle es descubrir una parte esencial de la historia de las islas, en un entorno donde cada edificio cuenta una historia y cada rincón conserva la huella del tiempo.