El club privado Charco de la Arena de Punta del Hidalgo (La Laguna) tiene los días contados desde que el pasado 4 de marzo el Tribunal Supremo emitiese una providencia inadmitiendo a trámite el último recurso al que se aferraba la entidad gestora del club para tratar de renovar su concesión y no tener que demoler el edificio del bar-restaurante y la piscina que ocupan el lugar desde los años 60.
Sobre el futuro de las instalaciones se había especulado mucho, pero hoy sabemos que su destino es ser demolidas y devolver el litoral a su estado original. En diciembre de 2024, el pleno de La Laguna aprobó el Modelo de desarrollo sostenible y plan de acción para el presente y futuro de las políticas territoriales del municipio de San Cristóbal de La Laguna, un documento que proponía centenares de acciones en el municipio relacionadas, como su nombre indica, con el desarrollo sostenible.
La Laguna propuso mantener el edificio
Dichas medidas eran propuestas, es decir, no eran decisiones tomadas que vinculasen al ayuntamiento. Una de ellas planteaba precisamente la posibilidad de conservar el edificio del bar-restaurante y la piscina del club Charco de la Arena para "ser reutilizado para establecer un centro de visitantes, para divulgar los valores naturales del litoral de la Punta del Hidalgo y del Parque Natural de Anaga" o para ser usado "como dotación de servicios para los usuarios del paseo de la costa".
Para que esta posibilidad fuera factible, haría falta la autorización de la Dirección General de Costas, aunque el Ayuntamiento de La Laguna explica a Atlántico Hoy que este plan está ya descartado, en tanto que la intención de Costas es demoler el inmueble, quedando en manos del consistorio la ordenación urbanística del entorno y la integración de la actuación en el proyecto de recuperación del litoral.
Recuperar el paseo marítimo
Este proyecto de recuperación también está recogido en el Modelo de desarrollo sostenible. Se trata de recuperar todo el paseo marítimo de San Juanito, adoquinándolo (actualmente es un paseo de tierra).
La ficha de esta propuesta explica que en los años 40 del siglo pasado se realizaron en esa zona del litoral "ingentes labores agrícolas de preparación de los terrenos para su explotación (básicamente platanera), ocasionando la ocupación de la ribera del mar provocada por el vertido de toneladas de tierra, piedras y escombros sobrantes del aterrazamiento de las fincas hasta su contacto con el mar, provocando un impacto ambiental de carácter permanente y progresivo, que impide que el ecosistema litoral desarrolle sus funciones ecológicas".
Deagar los escombros
El objetivo es "rehabilitar ambientalmente un área actualmente ocupada por rellenos de áridos provenientes de las explotaciones agrícolas próximas". Por un lado, se pretende extraer del mar todos los vertidos de áridos para "recuperar los recursos biológicos a través de la propia acción de las mareas". Por otro, La Laguna busca un "espacio de mejora de la movilidad peatonal y regulación del uso público".
En toda esta recuperación del litoral, demoler el Charco de la Arena es una pieza clave, pues permitirá devolver toda la costa a su estado original junto con el dragado de escombros del mar.
