El intenso calor que vuelve a afectar a Canarias ha reabierto un problema dentro de las ambulancias medicalizadas de Lanzarote que va más allá de las condiciones en las que trabajan los sanitarios.
CCOO ha trasladado al Servicio Canario de Salud (SCS) y a las empresas responsables del transporte sanitario urgente su preocupación por las altas temperaturas que pueden alcanzar estas unidades cuando permanecen durante largos periodos estacionadas al sol.
El sindicato advierte de que las condiciones pueden afectar al personal, pero también a medicamentos y material sanitario que debe mantenerse dentro de unos determinados rangos térmicos.
La denuncia se centra especialmente en las ambulancias que permanecen estacionadas a la intemperie en lugares como las inmediaciones del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, en Arrecife, y el Consultorio Local de Playa Blanca.
Hasta 43 grados dentro de una ambulancia
El problema no aparece por primera vez este martes.
A comienzos de agosto, la Federación de Técnicos y Profesionales de la Sanidad (FTPS) ya había denunciado las condiciones en las que trabajaban algunas unidades de Lanzarote.
Su portavoz en la isla, Iván Carlos Pérez, aseguró entonces que el termómetro había llegado a marcar hasta 43 grados dentro de la cabina de determinadas ambulancias estacionadas al sol.
Cuando los vehículos permanecen parados, el aire acondicionado está apagado. Según relataban entonces los trabajadores, en episodios especialmente cálidos ni siquiera poner posteriormente la climatización a máxima potencia conseguía reducir rápidamente la temperatura acumulada.
Qué ocurre con los medicamentos
La preocupación planteada ahora por CCOO tiene respaldo en las propias recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
La Agencia dispone de indicaciones específicas para los medicamentos almacenados y utilizados en vehículos sanitarios de urgencia.
Advierte de que durante su almacenamiento, transporte y utilización la temperatura dentro de estos vehículos puede superar los 40 grados.
Eso no significa que cualquier medicamento expuesto puntualmente al calor deje automáticamente de ser seguro.
De hecho, muchos medicamentos almacenados a temperatura ambiente superan ensayos de estabilidad a temperaturas elevadas y una exposición puntual no implica necesariamente su deterioro.
La preocupación se concentra especialmente en determinados productos más sensibles.
Entre ellos están los medicamentos que deben mantenerse entre 2 y 8 grados, aquellos cuya conservación exige no superar los 25 o 30 grados y algunas presentaciones en forma de solución, que pueden reaccionar con mayor rapidez a los intercambios térmicos.
Pérdida de actividad
La AEMPS advierte de que una exposición no controlada a temperaturas muy elevadas durante un periodo variable puede provocar en determinados productos una degradación potencial o pérdida de actividad.
Por este motivo recomienda adoptar medidas específicas durante los episodios de calor, como utilizar embalajes isotérmicos y renovar periódicamente aquellos productos cuando no sea posible garantizar que se han conservado dentro de las condiciones adecuadas.
CCOO reclama ahora precisamente reforzar ese control en Lanzarote.
Entre las medidas solicitadas figura la instalación de sistemas que registren continuamente la temperatura, disponer de zonas de estacionamiento protegidas del sol y establecer procedimientos documentados para comprobar el estado de los medicamentos y materiales expuestos.
Una flota que ya arrastra problemas
El episodio se produce además en un momento complicado para el transporte sanitario canario.
Atlántico Hoy ya recogió en agosto las denuncias de trabajadores de diferentes islas sobre el envejecimiento de la flota, las averías y la falta de vehículos de sustitución.
Canarias ha tenido incluso que flexibilizar temporalmente la antigüedad máxima permitida para determinadas ambulancias ante los retrasos en la llegada de unidades nuevas, permitiendo que algunos vehículos con más de diez años puedan continuar en funcionamiento hasta finales de 2027.
Los sindicatos consideran que esa situación añade presión a unas ambulancias que realizan muchos kilómetros y, en algunos casos, enlazan turnos con poco tiempo de descanso.
En Lanzarote, el calor introduce ahora otra variable en ese problema.
CCOO pide que se intervenga antes de que las condiciones térmicas puedan traducirse en incidencias para los trabajadores, los pacientes o los propios productos sanitarios que deben estar disponibles cuando surge una emergencia.
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