La Asamblea General del Consorcio del Agua de Lanzarote aprobó este lunes por unanimidad la resolución definitiva del contrato de concesión de los servicios de abastecimiento, saneamiento y reutilización de Lanzarote y La Graciosa. Con esta decisión, las instituciones insulares ponen fin a la gestión de Canal Gestión Lanzarote tras los incumplimientos detectados durante los últimos años.
El acuerdo, respaldado por todos los ayuntamientos consorciados y por el Cabildo de Lanzarote, activa también el proceso de reversión del servicio al Consorcio del Agua. El objetivo, según se trasladó tras la Asamblea, es garantizar la continuidad del suministro a la ciudadanía y preparar la futura toma de posesión de las instalaciones, bienes y medios vinculados al servicio.
“Un paso histórico”
El presidente del Consorcio del Agua y del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, defendió que la decisión supone “un paso histórico” para recuperar el control de un servicio esencial. “Hoy damos un paso histórico para recuperar el control de un servicio esencial y empezar a reconstruir un sistema que durante años ha sufrido incumplimientos, falta de inversiones y continuos problemas de abastecimiento”, afirmó.
Betancort destacó también la unanimidad alcanzada entre las instituciones. A su juicio, el acuerdo demuestra que, en materia de agua, “no ha habido colores políticos”, sino una decisión común para defender el interés general y garantizar el futuro del servicio en Lanzarote y La Graciosa.
Trece años después
La fecha tiene además un valor simbólico. La aprobación se produjo el 1 de junio, justo cuando se cumplen 13 años de la firma del contrato de concesión entre el Consorcio del Agua y Canal Gestión Lanzarote, rubricado el 1 de junio de 2013.
El consejero de Aguas, Domingo Cejas, subrayó que la resolución “no es una decisión política”, sino la consecuencia de unos incumplimientos “acreditados técnica y jurídicamente durante años”. También recordó que el expediente ha seguido los trámites legales y cuenta con el respaldo del Consejo Consultivo de Canarias.
Incumplimientos acreditados
El procedimiento se inició formalmente el 6 de octubre de 2025, después de que el Consorcio constatara reiterados incumplimientos por parte de la concesionaria. Según el contrato, Canal Gestión disponía de un plazo inicial de tres meses para negociar una posible cesión de la concesión a un tercero, periodo que después se amplió otros tres meses a petición de la empresa.
Ese plazo máximo de seis meses finalizó el pasado 6 de abril de 2026 sin que se alcanzara ningún acuerdo para transmitir la concesión. A partir de ahí, el Consorcio continuó con el expediente hasta culminar este lunes con la aprobación definitiva de la resolución contractual.

Reversión del servicio
La toma de posesión de las instalaciones y medios adscritos al servicio no será inmediata. Se hará efectiva una vez que la resolución del contrato sea notificada oficialmente a Canal Gestión y los servicios jurídicos del Cabildo confirmen que la concesionaria ha recibido esa comunicación.
Desde ese momento se activará la reversión efectiva del servicio y el Consorcio asumirá el control de las infraestructuras. Para facilitar el proceso, se solicitará la colaboración de los ayuntamientos integrados en el Consorcio, con la intención de que la prestación del servicio se mantenga con normalidad durante la transición.
Mensaje a la plantilla
Betancort también trasladó un mensaje de tranquilidad a la plantilla de Canal Gestión en relación con el mantenimiento de sus condiciones laborales. Además, pidió “ilusión y motivación” al personal para revertir una situación que, según señaló, incluye un 30% de absentismo laboral.
Tras la Asamblea, el presidente del Consorcio explicó que ahora se abre el expediente de liquidación del contrato, en el que la parte jurídica deberá determinar los posibles daños y perjuicios derivados de la gestión del agua por parte de la concesionaria.
Una nueva etapa
El acuerdo llega después de que el Consejo Consultivo de Canarias emitiera un dictamen favorable a la resolución del contrato. El órgano concluyó que los incumplimientos tenían un carácter estructural, persistente y no meramente ocasional, y consideró acreditada una grave perturbación del servicio público por las incidencias en el abastecimiento, el incumplimiento del plan de explotación y la falta de inversiones comprometidas.
Con esta decisión, el Consorcio del Agua inicia una nueva etapa para recuperar y modernizar el ciclo integral del agua en Lanzarote y La Graciosa. La intención es mejorar la producción, reducir pérdidas en la red, aumentar las inversiones y garantizar un servicio estable y de calidad para la ciudadanía. “Los ciudadanos nos pusieron al frente de esta institución para resolver problemas, no para mirar hacia otro lado”, concluyó Betancort.