Denso y poco atractivo para la ciudadanía. El Debate sobre el Estado de la Nacionalidad Canaria que se celebra esta semana en el Parlamento de Canarias ha servido de repaso, modo resumen antes de un examen, para conocer la postura de las distintas fuerzas políticas con representación en el cámara autonómica sobre los temas más relevantes que afectan a esta tierra.
Para el examen aún queda. Serán las Elecciones autonómicas de 2027, pero este extracto modo audio que estamos escuchando estos días indica cuál es el camino de baldosas amarillas que cada Partido se marca para lograr el respaldo de la sociedad en los próximos comicios.
Desde la bancada del Grupo Parlamentario Popular hemos asistido al Debate con la serenidad de quien llega con el trabajo bien hecho, con muchas tareas culminadas, pero también con la carpeta llena de más proyectos e ideas con el único afán de seguir mejorando la vida de quienes viven en las Islas. En este primer día se han subido al atril, tras la intervención del Presidente Clavijo, los portavoces de los grupos de la oposición: PSOE, Nueva Canarias y VOX.
Discursos sesgados
Tres voces masculinas, con discursos sesgados y poco objetivos. Todos ellos han replicado, con poco acierto, al Presidente de Canarias, Fernando Clavijo, que expuso con mesura y sosiego unas políticas lideradas por el PP y CC que están dando sus frutos. Y poco han podido decir los señores de la oposición de una política que funciona y del trabajo bien hecho. Se han limitado a criticar el conocido como Decreto Canarias, como hizo el portavoz de Nueva Canarias, Luis Campos, argumentando que este documento no debe ser la carta a los Reyes Magos y que los canarios nos debemos conformar con lo pactado con Sánchez en su visita estival a La Mareta.
Canarias no merece más según el nacionalismo sectario de Nueva Canarias. He de decir que noté al señor Campos bastante tranquilo en su exposición como quien baja los brazos a modo de rendición ante la buena gestión. La evidencia pudo con su postura partidista y un tanto fanática. Sobre el portavoz socialista poco decir que no se suene a lo que todo el mundo piensa. Están demasiado amargados estos diputados de la izquierda como para pedirles que sean originales en sus discursos y audaces en las críticas que vayan a realizar sobre nuestra gestión.
Argumentos
El señor Franquis tiró de argumentario nacional con el ‘No a la Guerra’, como si fuera patrimonio de la izquierda un argumento tan racional y se limitó a criticar todas y cada una de las acciones de este Gobierno. Les pongo un ejemplo para ilustrarles. Los socialistas saben que los datos económicos en Canarias son positivos, que se está creando empleo y que la confianza empresarial sube. Prueba de ello es que por primera vez en Canarias hay más autónomos que desempleados.
Pues bien, la pataleta del portavoz socialista es decir que sí, que baja el paro pero no lo suficiente, que sí, hay más autónomos que nunca, pero hacen falta más y sí, bajan los índices de pobreza pero aún así todo va mal. No rasquen que no hay nada mas bajo estas palabras huecas. Lo que se escuchó desde las filas socialistas fue reproches absurdos, y memeces que replican una y otra vez para ver si nos llegamos a olvidar de su nefasta gestión la pasada Legislatura.
Debate largo
Poca autocrítica cuando se autodefinen como progres. El Debate se hizo largo y pesado por parte de la oposición, y se echó en falta una capacidad mayor de diálogo, de tender la mano y de sumar propuestas por parte de quienes están en el lado merecido de la cámara. En lugar de señalar con el dedo deberían trabajar más para disimular su desapego con la gestión y la política útil. Pero claro, la izquierda da lecciones pero no las práctica. Todo esto es de chiste y puede provocar hasta una sonrisa aunque luego en el Debate se vuelvan sosos, aburridos, sectarios, predecibles y fanáticos ideológicos.